La participación de referentes del ámbito artístico busca fortalecer la visibilización del trabajo territorial y acompañar el reclamo por una infancia con derechos.
El actor y humorista Adrián Lakerman participó de una jornada organizada por la campaña Ningún Pibe con Hambre en el CIRA Ayllú Arco Iris, ubicado en el barrio porteño de Mataderos, donde compartió una actividad recreativa con niñas y niños que forman parte del espacio sociocomunitario. La iniciativa se desarrolló como parte de las acciones destinadas a acompañar el trabajo cotidiano que sostienen organizaciones barriales en distintos puntos del país.
Durante el encuentro se llevó adelante una propuesta lúdica vinculada al juego y la cocina como herramientas de integración social. La actividad permitió generar un espacio de participación colectiva para las infancias, fortaleciendo vínculos y promoviendo instancias de encuentro que forman parte del acompañamiento integral que brindan estos espacios.
La campaña Ningún Pibe con Hambre articula una red de comedores y centros comunitarios que garantizan el acceso diario a la alimentación y desarrollan tareas de contención social en barrios atravesados por la emergencia alimentaria. Desde la organización señalan que el trabajo territorial no se limita a la asistencia, sino que apunta a sostener ámbitos de cuidado, aprendizaje y construcción comunitaria.
En ese marco, los espacios sociocomunitarios cumplen un rol central en la vida cotidiana de niñas y niños, ofreciendo acompañamiento, referencias adultas y propuestas recreativas que muchas veces suplen la ausencia de políticas públicas sostenidas. Su funcionamiento depende en gran medida del compromiso de trabajadoras y trabajadores comunitarios y de redes solidarias que se organizan frente a la demanda creciente.
El registro audiovisual de la jornada fue difundido el 14 de enero en las redes sociales de la campaña y del propio Lakerman, con el objetivo de ampliar el alcance del mensaje y poner en valor el trabajo que se realiza diariamente en los barrios. La participación de referentes del ámbito cultural busca reforzar esa visibilidad y acercar la problemática a nuevos públicos.
La campaña sostiene que garantizar el derecho a la alimentación es inseparable de garantizar el derecho a una infancia acompañada, con espacios de juego, contención y comunidad como parte esencial del desarrollo integral.