La central obrera denunció una violación al derecho internacional, reclamó el cese de toda injerencia extranjera y expresó su solidaridad con el pueblo venezolano.
La detención del presidente Nicolás Maduro y la intervención militar de Estados Unidos en Venezuela motivaron un enérgico pronunciamiento de la Confederación General del Trabajo, que rechazó la intromisión del gobierno norteamericano en los asuntos internos del país caribeño y advirtió sobre las consecuencias políticas y regionales de una nueva ofensiva imperial en América Latina.
En un comunicado difundido por su Consejo Directivo Nacional, la central sindical sostuvo que el accionar estadounidense constituye una grave violación a los principios fundamentales del Derecho Internacional, en particular al respeto por la autodeterminación de los pueblos, la soberanía de los Estados y la no injerencia en los asuntos internos de otros países, normas consagradas en la Carta de las Naciones Unidas.
La CGT afirmó que ningún Estado tiene legitimidad para intervenir, condicionar o imponer decisiones sobre el rumbo político, institucional y democrático de otro país. En ese sentido, remarcó que este tipo de prácticas no solo lesionan la soberanía nacional de los pueblos, sino que profundizan los conflictos, erosionan la convivencia pacífica y ponen en riesgo la estabilidad de toda la región.
Desde el movimiento obrero organizado argentino subrayaron que estas acciones no pueden desligarse de una lógica histórica de dominación y presión geopolítica sobre América Latina, que ha tenido como saldo recurrente la violencia institucional, la desestabilización democrática y el saqueo de recursos estratégicos. Frente a ese escenario, la CGT reafirmó su defensa de la paz, el diálogo y la resolución política y democrática de los conflictos entre naciones.
El documento exigió el cese inmediato de toda forma de injerencia extranjera en Venezuela y convocó a la comunidad internacional a privilegiar el acuerdo, la negociación y el entendimiento entre los Estados, rechazando cualquier acción unilateral que promueva la confrontación armada y el uso de la fuerza como herramienta de política exterior.
Finalmente, la central obrera reiteró su compromiso histórico con la defensa de la soberanía, la democracia, la paz y la integración de los pueblos de América Latina, y expresó su solidaridad con el pueblo venezolano. “No hay justicia social sin soberanía, ni paz sin respeto entre las naciones”, advirtió la CGT, al levantar una vez más su voz en defensa de los pueblos de Nuestra América.