El colectivo federal difundió un documento que sistematiza dos años de organización, acciones y conflictos frente a las políticas del Gobierno nacional que pusieron en riesgo el sistema de bibliotecas populares y la CONABIP.
Bibliotecas Populares en Lucha presentó su Anuario 2024–2025, un documento que registra la conformación, las acciones y los principales hitos de un proceso de organización federal surgido como respuesta directa al ajuste del Gobierno nacional sobre el sistema de bibliotecas populares. El material da cuenta de cómo, a partir de 2024, bibliotecas de distintas provincias comenzaron a articularse para defender el financiamiento específico, la autonomía institucional y el carácter federal de la CONABIP.
El colectivo se conformó en el marco del avance del DNU 70/2023, la denominada Ley Ómnibus y, posteriormente, el Decreto 345/25, medidas que pusieron en riesgo el funcionamiento de miles de bibliotecas en todo el país. Frente a ese escenario, las bibliotecas de base construyeron una organización horizontal, sin conducción centralizada, que articuló acciones legales, políticas, culturales y comunicacionales para frenar el desmantelamiento del sector.
Según detalla el anuario, durante el período 2024–2025 Bibliotecas Populares en Lucha desplegó una intensa actividad de incidencia política, con reuniones con diputadas y diputados de distintos bloques, seguimiento de sesiones parlamentarias y elaboración de argumentos técnicos que expusieron el impacto federal del ajuste cultural. En paralelo, el colectivo impulsó acciones judiciales, incluyendo medidas cautelares, para frenar los efectos de los decretos que afectaban a la CONABIP.
El documento también registra una fuerte presencia en el espacio público. Sueltas de libros, ferias, asambleas, movilizaciones y actividades comunitarias formaron parte de una estrategia orientada a visibilizar el rol social, educativo y cultural de las bibliotecas populares, más allá de su función como espacios de acceso al libro. Esa agenda se amplificó en medios gráficos, radiales y televisivos, donde el colectivo logró instalar el conflicto en la agenda pública nacional.
Entre los principales logros del período, el anuario destaca la derogación del Decreto 345/25, considerada una victoria política colectiva frente al intento de reconfiguración regresiva del sistema. Sin embargo, el documento advierte que persisten conflictos abiertos, como demoras en el pago de subsidios, restricciones presupuestarias y la necesidad de una recomposición institucional de la CONABIP en un contexto de ajuste sostenido sobre el sector cultural.
Lejos de funcionar como un cierre, el anuario se presenta como una herramienta de memoria y de intervención política. Bibliotecas Populares en Lucha define esta experiencia como una forma de organización surgida desde las propias bibliotecas, que puso en evidencia la falta de representación efectiva del sector y la necesidad de construir respuestas federales frente a políticas que amenazan el acceso democrático a la cultura.