El ajuste sanitario entró en debate en la Ciudad

ATE Capital llevó al 3.er Congreso de Salud la experiencia de sus trabajadores y Agustina Panissa representó al sindicato en la mesa de cierre.

El desfinanciamiento impuesto por el gobierno nacional de Javier Milei y la Emergencia en Salud Mental que atraviesa la Ciudad de Buenos Aires marcaron las discusiones del 3.er Congreso de Salud porteño. El encuentro reunió a equipos sanitarios, organizaciones y referentes del sector para intercambiar diagnósticos y propuestas destinadas a fortalecer el sistema público. Una delegación integrada por una decena de compañeras y compañeros de ATE Capital participó de las diferentes mesas de trabajo y aportó la mirada de quienes sostienen cotidianamente la atención.

Las intervenciones sindicales permitieron incorporar al debate las experiencias construidas dentro de hospitales, centros de salud y organismos públicos. Quienes trabajan diariamente en el sistema conocen sus necesidades, la falta de recursos y las consecuencias que el deterioro de las políticas sanitarias produce tanto sobre la población como sobre los equipos. Su participación reafirmó que ninguna transformación puede realizarse sin escuchar a las trabajadoras y los trabajadores.

La secretaria adjunta de ATE Capital, Agustina Panissa, integró la mesa de cierre del Congreso. Allí representó el posicionamiento del sindicato frente al debilitamiento de la salud pública y recuperó los principales debates desarrollados durante la jornada. Su presencia expresó también el compromiso de la organización con la construcción de respuestas colectivas ante una crisis que no puede reducirse a problemas administrativos o presupuestarios.

El Congreso se realizó en un contexto atravesado por el ajuste impulsado por la administración de Javier Milei sobre el sistema sanitario nacional. La reducción de recursos, el retroceso de programas y el debilitamiento de las capacidades estatales repercuten directamente sobre las provincias, la Ciudad y los establecimientos públicos. Mientras crece la demanda como consecuencia de la crisis social, los equipos deben responder con recursos cada vez más limitados.

En el ámbito porteño, la discusión adquiere una gravedad adicional por la Emergencia en Salud Mental. Garantizar una atención adecuada requiere presupuesto, infraestructura, equipos interdisciplinarios y políticas sostenidas que prioricen el cuidado por encima de cualquier lógica de ajuste. También exige condiciones laborales dignas para quienes deben acompañar a una población sometida a un creciente deterioro económico y social.

ATE Capital reafirmó que continuará organizándose frente al desfinanciamiento y al debilitamiento de las políticas públicas. Defender el sistema sanitario significa garantizar el acceso universal de la población, pero también reconocer el conocimiento y la tarea de quienes lo sostienen todos los días. La salud pública, accesible, gratuita y de calidad es un derecho, no un privilegio.

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Redacción general del portal.

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