sábado, 26 de septiembre de 2026

Milei recortó la Zona Fría para más de tres millones de usuarios
La reforma sancionada por el Senado reduce los beneficios sobre las tarifas de gas en diez provincias y afecta a 95 municipios bonaerenses. Kicillof y la Federación Argentina de Municipios denunciaron un nuevo ataque contra las familias.
El Senado convirtió en ley la reforma del Régimen de Zona Fría impulsada por el gobierno de Javier Milei, que reducirá los descuentos sobre las tarifas de gas para más de tres millones de usuarios residenciales de diez provincias. La iniciativa fue aprobada con 38 votos a favor y ocho en contra gracias al respaldo del PRO, sectores de la UCR, Convicción Federal, el Frente Renovador de la Concordia de Misiones y bloques provinciales. La modificación golpeará especialmente a las familias que viven en regiones donde las bajas temperaturas vuelven indispensable el consumo intensivo de gas para calefaccionarse.
La nueva normativa reestructura el sistema de beneficios creado para compensar las diferencias climáticas entre las distintas regiones del país. Además de excluir a millones de usuarios, establece límites al volumen de gas alcanzado por el descuento y dispone que todo consumo que supere el tope asignado sea facturado a tarifa plena. De esta manera, hogares que continúen dentro del régimen también podrían sufrir fuertes aumentos durante los meses de mayor frío.
La provincia de Buenos Aires será uno de los territorios más perjudicados, ya que la reforma afectará a usuarios de 95 de sus 135 municipios. General Pueyrredón encabeza la cantidad de beneficiarios alcanzados por el recorte, con 262.306 usuarios, seguido por Bahía Blanca, con 117.541, y San Nicolás, con 42.366. La eliminación o reducción de los descuentos tendrá consecuencias que exceden las economías familiares y podrían trasladarse al comercio, la producción y el empleo en distintas economías regionales.
La votación también profundizó las diferencias dentro de la Unión Cívica Radical. Eduardo Vischi, Mercedes Valenzuela, Silvana Schneider y Flavio Fama acompañaron al oficialismo, mientras que Maximiliano Abad, Eduardo Galaretto, Daniel Kroneberger, Mariana Juri, Carolina Losada y Rodolfo Suárez votaron en contra. Los santacruceños Natalia Gadano y José María Carambia completaron los ocho votos negativos, mientras que el Interbloque Popular se retiró del recinto al comenzar el debate.
El gobernador bonaerense, Axel Kicillof, advirtió que la modificación profundizará el deterioro productivo, laboral e industrial de las regiones afectadas. “Hay muchísimos distritos de la provincia de Buenos Aires que se quedan sin el beneficio. Es un Gobierno que ha aumentado un 1600% esas tarifas”, afirmó durante una entrevista en C5N. El mandatario cuestionó que el ajuste recaiga nuevamente sobre los hogares después de los fuertes incrementos tarifarios aplicados por la gestión libertaria.
La Federación Argentina de Municipios (FAM), que representa a más de 500 intendentes e intendentas de todo el país, repudió la decisión y la definió como “otro ataque insensible” del Gobierno contra los derechos de las familias. “La quita de esa medida reparadora es un golpe directo al bolsillo de las familias”, sostuvo la entidad. Para la organización municipalista, el régimen no constituía un privilegio, sino una política destinada a compensar condiciones climáticas que obligan a consumir más gas durante los inviernos.
La FAM señaló además que el recorte se produce en un contexto de tarifas impagables y pérdida de poder adquisitivo. “El ajuste permanente de Milei anula ahora un derecho adquirido que resultaba un alivio fundamental para la economía real del día a día de la sociedad”, expresó en su comunicado. La entidad reafirmó su compromiso de trabajar para “reconquistar y defender cada derecho” eliminado por el Gobierno nacional.
El Régimen de Zona Fría reconocía que el acceso a la calefacción no puede depender exclusivamente de la capacidad económica de cada familia cuando las condiciones climáticas convierten al gas en un servicio esencial. Su recorte profundiza la desigualdad territorial y obliga a millones de hogares a elegir entre reducir la calefacción o destinar una proporción todavía mayor de sus ingresos al pago de las tarifas. Con el acompañamiento de sus aliados parlamentarios, el Gobierno volvió a transformar el ajuste fiscal en una pérdida concreta de derechos.






