viernes, 11 de septiembre de 2026

La inflación de los trabajadores bajó al 1,7%, pero el mayor golpe sigue siendo para los jubilados
El índice interanual trepó al 33% y la desaceleración volvió a mostrar un sesgo regresivo: el costo de vida aumentó más entre los hogares de menores ingresos.
La inflación de los trabajadores fue del 1,7% en agosto y acumuló un incremento interanual del 33%, de acuerdo con el último informe del Instituto de Estadística de los Trabajadores (IET), elaborado por la Universidad Metropolitana para la Educación y el Trabajo (UMET) y el Centro para la Concertación y el Desarrollo (CCD). Aunque el índice mensual quedó seis décimas por debajo del registrado en julio, el impacto volvió a ser desigual: llegó al 1,87% en los hogares encabezados por jubilados y al 1,96% en el decil de menores ingresos. El 10% más rico, en cambio, enfrentó una suba del 1,53%.
El registro de agosto igualó al de junio y fue el más bajo desde agosto de 2025, pero la inflación interanual alcanzó su nivel más alto en un año. Durante los primeros ocho meses de 2026, los precios acumularon un aumento del 20,5%. Si ese ritmo se mantuviera durante el resto del año, la inflación anual llegaría al 32,3%.
El diputado nacional y director ejecutivo del CCD, Nicolás Trotta, advirtió que la desaceleración de los precios no produjo una recuperación de la actividad, el empleo ni los salarios. “La economía sigue destruyendo empleo registrado en 21 de 24 provincias y el salario real sigue cayendo”, señaló. Para el exministro de Educación, cada día resulta más evidente que “la baja de la inflación es una victoria pírrica”.
Las cifras laborales refuerzan ese diagnóstico. Los salarios registrados aumentaron un 29,7% durante los últimos doce meses, más de tres puntos por debajo de la inflación, y todavía no recuperaron el nivel de noviembre de 2023. Desde el comienzo de la gestión de Javier Milei se perdieron más de 240.000 empleos asalariados privados formales, principalmente en la industria y la construcción, mientras la informalidad ya alcanza al 44% de las personas ocupadas.
El coordinador del IET, Fabián Amico, sostuvo que el resultado de agosto “resume la economía política electoral del Gobierno”. Explicó que la moderación de los ajustes tarifarios se combinó con una nueva desaceleración del tipo de cambio, que durante agosto avanzó alrededor del 1%. Al mismo tiempo, advirtió que el Gobierno descarta medidas sobre el gasto y los ingresos mientras los grandes actores económicos adelantan la dolarización de sus carteras y compran más de 3.000 millones de dólares mensuales.
Las mayores subas de agosto se registraron en Bebidas alcohólicas y tabaco, con un 2,7%; Vivienda, con un 2,5%; Bienes y servicios varios, también con un 2,5%; y Comunicaciones, con un 2,2%. Los cigarrillos aumentaron un 4%, el gas un 3,6%, las expensas un 3,4%, el agua un 3% y la televisión por cable un 5,4%. Alimentos y bebidas no alcohólicas subieron un 1,8%, con incrementos del 11,8% en las frutas y del 4,5% en las verduras.
El final de las vacaciones de invierno provocó, en sentido contrario, una caída del 12,7% en los hoteles, del 6,5% en los paquetes turísticos y del 4,5% en los pasajes aéreos. Esas bajas beneficiaron principalmente a los sectores de mayores ingresos, mientras jubilados, desocupados y hogares pobres continuaron soportando los aumentos de los consumos esenciales. La desaceleración del promedio general volvió así a esconder una distribución profundamente desigual del costo de vida.






