martes, 8 de septiembre de 2026

Katopodis denunció un ajuste del 80% en la obra pública nacional
El ministro bonaerense advirtió que sin infraestructura el crecimiento quedará concentrado en pocas empresas y no se transformará en desarrollo para el país.
El ministro de Infraestructura y Servicios Públicos bonaerense, Gabriel Katopodis, denunció que el Gobierno nacional recortó un 80% los recursos destinados a la obra pública durante los últimos tres años y advirtió sobre sus consecuencias económicas y sociales. La definición fue realizada durante el cierre de Democracia y Desarrollo 2026, el ciclo organizado por el diario Clarín. “La infraestructura es la inversión de las inversiones”, sostuvo ante empresarios, funcionarios y especialistas.
Katopodis participó del panel “Los proyectos pendientes y cómo concretarlos” junto al vicepresidente de CAF-Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe, Christian Asinelli, y el secretario general del Consejo Federal de Inversiones, Ignacio Lamothe. La jornada estuvo dedicada a discutir el financiamiento y la ejecución de las obras estratégicas que necesita la Argentina. El debate también abordó las responsabilidades del Estado y el sector privado en la planificación del desarrollo.
El ministro señaló que el país cuenta con actividades altamente dinámicas, como el petróleo, la energía, el litio y el agro, además de un importante entramado industrial. Sin rutas, puertos, redes energéticas, obras hídricas y sistemas logísticos, explicó, esa capacidad productiva encuentra límites para expandirse e integrarse. La infraestructura constituye el vínculo necesario para que el crecimiento de determinados sectores se convierta en desarrollo económico nacional.
La discusión, sin embargo, no se reduce a la cantidad de obras. Katopodis advirtió que el crecimiento pierde sentido si sus beneficios quedan concentrados y no mejoran las condiciones de vida de la población. “Si la idea es que solo se la lleven 15 empresas y no quede nada en el país, con nosotros no van a contar”, afirmó.
El funcionario contrapuso ese modelo con una planificación destinada a distribuir las oportunidades entre regiones, empresas y trabajadores. “Somos un país muy rico, pero muy desigual. Necesitamos que, a través de la infraestructura, el crecimiento de la economía llegue al conjunto de las y los argentinos”, expresó. La obra pública fue presentada así como una herramienta para integrar territorios, reducir desigualdades y fortalecer las cadenas productivas locales.
Katopodis también defendió la decisión del Gobierno de Axel Kicillof de mantener la inversión en infraestructura en los 135 municipios bonaerenses. La Provincia sostuvo las obras en un escenario marcado por la paralización de proyectos nacionales y la quita de recursos por parte de la administración de Javier Milei. “Tirar una provincia para abajo tiene efectos y consecuencias negativas no solo para Buenos Aires, sino para todo el país”, alertó.
La advertencia apunta a una contradicción central del programa libertario. El Gobierno nacional presenta al petróleo, el litio, la energía y el agro como motores de crecimiento, pero abandona las obras necesarias para transportar la producción, ampliar la capacidad energética y mejorar la competitividad. Sin inversión pública y planificación, esos recursos pueden convertirse en enclaves exportadores desconectados del desarrollo industrial y de las necesidades de las mayorías.
La edición 2026 de Democracia y Desarrollo se realizó bajo el lema “Ampliando fronteras competitivas: el nuevo mapa económico y geopolítico”. En ese ámbito, Katopodis planteó que el problema no consiste solamente en determinar qué sectores pueden crecer, sino en decidir quiénes se beneficiarán con ese crecimiento. Sin infraestructura y sin un Estado que defina prioridades, la riqueza puede aumentar mientras la Argentina continúa siendo profundamente desigual.






