miércoles, 26 de agosto de 2026

Milei culpó a las familias por el aumento de la morosidad
El Presidente negó que su política económica explique el aumento de la morosidad y responsabilizó a quienes compraron electrodomésticos durante el Mundial, pese a que los informes vinculan el fenómeno con la pérdida de ingresos.
El presidente Javier Milei culpó a las familias por el crecimiento de la morosidad y negó que el deterioro tenga relación con la política económica de su Gobierno. Lo hizo durante el acto por el 142.º aniversario de la Bolsa de Comercio de Rosario, realizado el viernes 21 de agosto. Allí calificó las advertencias sobre el endeudamiento como una nueva “opereta kuka”.
“No hay elementos para culpar a la política del Gobierno por lo que está pasando en términos de morosidad”, afirmó Milei. El mandatario sostuvo que el incremento de los atrasos constituye una consecuencia natural del crecimiento del crédito privado. También intentó relativizar el problema mediante comparaciones con los niveles de endeudamiento registrados en otros países.
Milei atribuyó parte de los incumplimientos a lo que denominó “efecto Mundial”. “Se compraron televisores para ver el Mundial y después veían si pagaban o no”, sostuvo. Según el Presidente, la morosidad de ese segmento alcanzó el 50 por ciento porque los consumidores asumieron las deudas sabiendo que podían dejar de pagarlas.
Los datos muestran un cuadro mucho más amplio. Un informe del Centro de Economía Política Argentina, elaborado con información del Banco Central, determinó que la mora bancaria de las familias pasó del 2,5 por ciento en octubre de 2024 al 12,3 por ciento en mayo de 2026. Entre quienes recurrieron a billeteras virtuales y otros prestamistas no bancarios, el incumplimiento llegó al 29,6 por ciento.
Al considerar bancos y proveedores no financieros, la morosidad familiar alcanzó el 15,5 por ciento en mayo. Otra medición la ubicó en el 17,5 por ciento durante junio, casi cinco veces por encima del nivel registrado en diciembre de 2024. Más de un tercio de esas deudas fue clasificado como irrecuperable por acumular atrasos superiores a un año.
La explicación presidencial también fue cuestionada por estudios sobre el origen de los incumplimientos. El Centro de Estudios Económicos del Banco Provincia determinó que más de dos de cada tres personas que pagaban normalmente en 2024 cayeron en mora por la pérdida de ingresos reales y no por haber tomado nuevos créditos. La Confederación Argentina de la Mediana Empresa señaló que cada vez más familias utilizan el financiamiento para comprar alimentos, indumentaria y otros productos esenciales.
Durante su discurso, Milei volvió a insultar a periodistas, economistas y opositores. Los llamó “corruptos”, “ensobrados”, “imbéciles” y “simios” mientras rechazaba cualquier responsabilidad oficial sobre la situación. El Presidente convirtió así un problema económico que afecta a millones de hogares en una acusación moral contra quienes ya no pueden pagar sus deudas.
Las familias no se endeudan porque desconozcan las consecuencias ni porque hayan decidido vivir por encima de sus posibilidades. Lo hacen porque los salarios perdieron capacidad de compra y el crédito se transformó en una herramienta para llegar a fin de mes. Frente a esa realidad, Milei eligió culpar a los endeudados y absolver a su propio modelo económico.






