domingo, 23 de agosto de 2026

Juan Godoy: “No tener Fuerzas Armadas preparadas es suicida”
El autor de Militares patriotas planteó en Un País en Serio que la defensa nacional exige subordinación democrática, doctrina soberana, desarrollo industrial y control de los recursos estratégicos.
El sociólogo Juan Godoy afirmó que la Argentina necesita recuperar unas Fuerzas Armadas subordinadas al poder político democrático, pero formadas desde una doctrina nacional y vinculadas con el desarrollo productivo. Durante una entrevista realizada por Gustavo Cano y Rodrigo Agustín en Un País en Serio, por Radio Con Vos 89.9, advirtió que el país enfrenta enormes desafíos territoriales y geopolíticos. “No tener Fuerzas Armadas preparadas para la defensa de la Nación resulta francamente suicida”, sostuvo.
Godoy acaba de publicar Militares patriotas. Soberanía, defensa y emancipación en la línea nacional de nuestras Fuerzas Armadas, editado por Octubre. El libro recupera las figuras de Enrique Mosconi, Manuel Savio, Alonso Baldrich, José María Sarobe, Hernán Pujato, Juan Ignacio San Martín y Juan Domingo Perón, entre otros. Se trata de militares que pensaron la Defensa Nacional en relación con la industrialización, la ciencia, la tecnología y la soberanía económica.
El autor contrapuso esa tradición con otra línea “antinacional”, subordinada a intereses extranjeros y utilizada como brazo represivo contra el pueblo. Según explicó, los militares nacionales comprendieron que una defensa eficaz no podía limitarse a la compra de armamento. Mosconi pensó el petróleo, Savio impulsó el acero y Fabricaciones Militares, mientras Pujato promovió la presencia argentina en la Antártida.
Godoy sostuvo que esa concepción conserva plena actualidad frente a la necesidad de proteger el litio, Vaca Muerta, el litoral marítimo, el Atlántico Sur y los territorios antárticos. La ocupación británica de las Islas Malvinas y la presencia de una base militar de la OTAN constituyen, además, amenazas concretas para la soberanía nacional. “No hay defensa nacional posible sin un desarrollo industrial profundo”, remarcó.
Durante la entrevista, el sociólogo explicó que la tradición nacional comenzó a ser desarticulada después del golpe de Estado de 1955. Numerosos militares fueron perseguidos, encarcelados o pasados a retiro, mientras la Doctrina de Seguridad Nacional reemplazó la hipótesis de una agresión externa por la construcción del denominado “enemigo interno”. Sindicalistas, docentes, sacerdotes y militantes populares pasaron a ser considerados amenazas y esa doctrina proporcionó el sustento ideológico del terrorismo de Estado.
Godoy también rechazó la participación de las Fuerzas Armadas en tareas vinculadas con la seguridad interior y el combate contra el narcotráfico. Consideró que involucrarlas en esas funciones es “sumamente pernicioso y peligroso” porque desvirtúa su misión y las coloca en situaciones para las que no fueron formadas. Su función, insistió, debe ser la defensa del país frente a agresiones externas.
Consultado sobre cómo recuperar una doctrina nacional sin devolverles a los militares un poder tutelar sobre la democracia, Godoy advirtió sobre el riesgo de caer en un “antimilitarismo abstracto”. Esa mirada, señaló, coloca a todos los integrantes de las Fuerzas Armadas en un mismo lugar e impide discutir qué instrumento militar necesita la Argentina. La reconstrucción debe partir de una definición irrenunciable: la política la decide el pueblo, la Defensa la conduce el poder civil y las Fuerzas Armadas ejecutan profesionalmente esa política.
Para Godoy, la extensión territorial, las regiones despobladas, los recursos estratégicos, la plataforma marítima y la proyección antártica obligan a recuperar capacidades militares, científicas e industriales. No se trata de otorgarles autonomía política, sino de prepararlas para defender efectivamente la independencia y la soberanía. Fuerzas Armadas con doctrina nacional, pero subordinadas plenamente a la democracia.






