Salud mental: una brecha que golpea a las juventudes

Un relevamiento en barrios populares vincula el malestar emocional con las dificultades económicas y advierte sobre los obstáculos para acceder al acompañamiento profesional.

El 78% de los adolescentes y jóvenes consultados por el Instituto Periferias en barrios populares de nueve jurisdicciones no realizó consultas de salud mental en los últimos meses. El estudio, realizado sobre 1.746 personas de entre 16 y 25 años, también registró que el 53,7% no busca ayuda ante situaciones de malestar y que el 45,4% declara no tener cobertura de salud. Los resultados exponen una distancia entre las experiencias emocionales relevadas y las posibilidades de recibir atención.

La situación económica aparece como la principal preocupación: fue mencionada por el 64% de las personas encuestadas. El trabajo o el desempleo alcanzan al 38,5%, mientras que las deudas y los préstamos preocupan al 20,4%. El informe sitúa esas dificultades materiales entre los elementos centrales para comprender el malestar juvenil, junto con las condiciones para estudiar, sostener vínculos y construir un proyecto de vida.

El agotamiento frecuente fue señalado por el 48,1% de quienes participaron del relevamiento, seguido por el estrés, con el 45,5%, y la incertidumbre, con el 41,3%. También se registraron ansiedad en el 38%, angustia en el 30,3% y tristeza en el 25,4%. Se trata de experiencias declaradas por las personas consultadas, que no equivalen por sí mismas a diagnósticos clínicos ni deben sumarse como si correspondieran a grupos distintos.

El sociólogo Daniel Menéndez, director del instituto, advirtió sobre las dificultades que encuentran las juventudes cuando necesitan acompañamiento. “Las dificultades para conseguir turnos y acceder a profesionales profundizan la brecha entre las necesidades de las juventudes y el abanico de respuestas disponibles”, sostuvo. Su planteo incorpora las condiciones de acceso a los servicios como parte del problema, más allá de la decisión individual de solicitar una consulta.

El porcentaje de jóvenes sin cobertura agrega otra dimensión a esa discusión. Declarar que no se cuenta con cobertura no significa carecer del derecho a la atención pública, pero tampoco permite dar por resuelto el acceso efectivo a un tratamiento. La disponibilidad de profesionales, la continuidad del seguimiento y la posibilidad de conseguir turnos son aspectos que el instituto señala como necesarios para acercar las respuestas sanitarias a los territorios.

Noelia Cárdenas, coordinadora del grupo de trabajo sobre salud mental de Periferias, cuestionó las interpretaciones que separan el padecimiento de su contexto. “La salud mental juvenil no puede abordarse únicamente como una problemática individual, desvinculada de las condiciones sociales y económicas”, afirmó. A partir de los resultados, propuso fortalecer las políticas públicas, ampliar los dispositivos territoriales y garantizar espacios accesibles de escucha y acompañamiento.

Las preocupaciones también atraviesan la educación y las relaciones cercanas. El 33,4% manifestó inquietud por sus estudios, el 32,6% por la incertidumbre sobre el futuro y el 32,5% por problemas familiares. Estas respuestas amplían el cuadro presentado por el informe: el malestar no se concentra en una sola dimensión de la vida cotidiana y convive con exigencias económicas, educativas y vinculares.

Según Cárdenas, la precariedad laboral y las dificultades económicas condicionan las posibilidades de construir un proyecto de vida. Desde esa perspectiva, el instituto plantea que las respuestas deben contemplar tanto la atención profesional como las redes de acompañamiento y las oportunidades disponibles en cada barrio. El pedido de ampliar los espacios de escucha se vincula con el dato de que más de la mitad de las personas consultadas no busca ayuda cuando atraviesa una situación de malestar.

Los resultados corresponden al segundo informe de Periferias, titulado “Malestares en adolescentes y jóvenes”, que indaga condiciones de vida, experiencias emocionales y consumos. Su alcance es el de los 1.746 casos relevados en barrios populares de nueve jurisdicciones. Las cifras describen a esa población consultada y no deben trasladarse automáticamente al conjunto de las juventudes argentinas.

ADN Populares
ADN Populares

Redacción general del portal.

Artículos: 481

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *