Kicillof en Jujuy: acuerdos de cooperación y respaldo peronista hacia 2027

La visita combinó cooperación entre provincias, críticas al ajuste de Milei y un acto en Palpalá que expuso tanto la proyección nacional del gobernador bonaerense como las disputas internas del justicialismo jujeño.

El gobernador bonaerense, Axel Kicillof, visitó Jujuy el viernes 30 de octubre, donde firmó acuerdos de cooperación con su par radical Carlos Sadir y el intendente de Palpalá, Rubén Eduardo Rivarola, y encabezó un acto peronista en el Club Altos Hornos Zapla. La jornada constituyó una nueva escala de la recorrida federal del Movimiento Derecho al Futuro (MDF), en medio de la reorganización de la oposición y de las disputas por la conducción del Partido Justicialista jujeño. El mandatario combinó una agenda institucional con cuestionamientos al modelo económico de Javier Milei y recibió expresiones de apoyo a una eventual candidatura presidencial en 2027.

En la Casa de Gobierno provincial, Kicillof y Sadir suscribieron convenios para promover acciones conjuntas en gobierno digital, empleo, minería, desarrollo agrario, deportes y seguridad. La reunión tuvo una particularidad política: el mandatario jujeño pertenece al radicalismo y mantiene una relación de diálogo con la administración nacional, mientras que Kicillof se posiciona entre sus principales críticos. Pese a esas diferencias, ambos acordaron fortalecer la colaboración entre sus administraciones.

“En democracia, pensar distinto no puede convertirnos en enemigos”, sostuvo el gobernador bonaerense. La declaración estuvo acompañada por un diagnóstico sobre las dificultades que atraviesan las economías provinciales, con pérdida de puestos de trabajo, deterioro salarial y retracción de la actividad productiva. Kicillof señaló que la crisis de las economías regionales también afecta a la industria y al comercio bonaerenses, debido a la interdependencia económica entre las distintas jurisdicciones.

El mandatario cuestionó especialmente la interrupción de programas nacionales de salud y educación, la paralización de la obra pública y el recorte de recursos destinados a las provincias. Según planteó, esas decisiones obligan a los gobiernos locales a responder a necesidades crecientes sin contar con el financiamiento correspondiente. “No hay soluciones provinciales a problemas nacionales”, advirtió, al defender la cooperación federal frente al retiro del Estado nacional de áreas que considera fundamentales.

Durante su paso por Jujuy también abordó la situación de actividades como el azúcar, el tabaco, las legumbres, el turismo y la minería, sectores relevantes para la economía provincial. La agenda incluyó una recorrida por el Centro de Investigación y Desarrollo en Materiales Avanzados y Almacenamiento de Energía de Jujuy (CIDMEJu), donde se realizan investigaciones vinculadas con el litio y las energías renovables. La visita incorporó al debate la necesidad de desarrollar tecnología e industria nacional para evitar que el aprovechamiento de los recursos naturales quede limitado a la exportación de materias primas.

En Palpalá, Kicillof firmó otro convenio de colaboración con el intendente Rivarola, orientado a impulsar iniciativas compartidas en áreas como salud, educación y producción. Sin embargo, fue el acto posterior en el Club Altos Hornos Zapla el que concentró la dimensión partidaria de la recorrida. Allí se reunieron dirigentes, representantes sindicales y militantes de distintas localidades jujeñas, en una convocatoria organizada con participación del sector político encabezado por el diputado provincial Rubén Rivarola.

La presencia de Kicillof se produjo en un momento particularmente sensible para el justicialismo provincial. Un día antes, la Cámara Nacional Electoral había habilitado la participación de la lista Celeste y Blanca, vinculada con el sector de Rubén Rivarola, en las elecciones internas del PJ jujeño. La decisión judicial modificó el escenario de una disputa partidaria atravesada por cuestionamientos a la conducción y por diferencias entre sectores que buscan recuperar protagonismo en la provincia.

En ese contexto, el acto permitió al gobernador bonaerense establecer vínculos con una parte del peronismo jujeño, aunque no significó la superación de sus divisiones internas. La construcción del MDF fuera de Buenos Aires enfrenta precisamente ese desafío: articular sectores políticos y sociales con trayectorias e intereses diferentes, sin trasladar automáticamente los acuerdos territoriales a una conducción nacional unificada.

Durante la convocatoria, Kicillof recibió respaldos a una eventual postulación presidencial y afirmó: “El año que viene vamos a cambiar la historia de Jujuy y Argentina”. No obstante, en sus declaraciones a la prensa evitó formalizar una candidatura y sostuvo que todavía deben construirse los acuerdos políticos necesarios. También defendió la existencia de mecanismos de participación interna, como las PASO, para resolver las candidaturas dentro de espacios amplios.

La visita a Jujuy, octava provincia recorrida por Kicillof durante el año, confirmó la combinación de gestión y actividad partidaria que caracteriza su despliegue federal. Mientras los convenios con Sadir y el municipio de Palpalá establecen compromisos de cooperación institucional, el encuentro con la militancia jujeña incorporó nuevos interlocutores a una construcción política que todavía debe resolver sus alianzas, su organización y sus candidaturas para 2027.

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Redacción general del portal.

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