viernes, 30 de octubre de 2026

Wado de Pedro cuestionó el rumbo económico de Milei y advirtió sobre la crisis industrial
El senador denunció la pérdida de más de 45.000 empleos fabriles en la provincia de Buenos Aires, alertó sobre el endeudamiento de las familias y reclamó políticas para recuperar la producción, los salarios y el consumo.
El senador nacional Eduardo «Wado» de Pedro cuestionó este jueves 29 de octubre, durante una intervención en el Senado de la Nación, la política económica del gobierno de Javier Milei y sostuvo que sus decisiones responden a intereses ajenos a los nacionales. El legislador advirtió sobre la caída de la actividad industrial, la destrucción de puestos de trabajo y el creciente endeudamiento de las familias y las empresas, y reclamó un modelo de desarrollo que coloque a la producción y al mercado interno entre las prioridades de la política económica.
«Hemos tenido otra caída de la actividad industrial en la provincia de Buenos Aires. Más de 45.000 empleos industriales menos», señaló De Pedro al describir el deterioro del entramado productivo bonaerense. La cifra mencionada por el senador coincide con un relevamiento difundido por la Unión Industrial de la Provincia de Buenos Aires (UIPBA), elaborado sobre registros de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo, que contabilizó la pérdida de 45.115 puestos de trabajo industriales y 1.374 establecimientos fabriles entre junio de 2023 y junio de 2026.
La dimensión de esa caída adquiere especial relevancia por el peso de Buenos Aires en la estructura económica argentina. De Pedro remarcó que «casi el 50 % de lo que se produce en Argentina se produce en la provincia de Buenos Aires», al destacar la importancia de su actividad industrial para el empleo y el conjunto de la economía nacional. La pérdida de trabajadores y establecimientos fabriles repercute sobre las cadenas de proveedores, el comercio y las economías locales vinculadas a los principales centros manufactureros.
Las dificultades del sector también fueron señaladas por entidades empresarias bonaerenses, que durante los últimos meses advirtieron sobre la reducción de las ventas, el encarecimiento de los insumos y los problemas de financiamiento. En ese contexto, la Asociación de Industriales de la Provincia de Buenos Aires y la Federación Económica bonaerense plantearon la necesidad de medidas para sostener a las pequeñas y medianas empresas. La combinación de menor demanda y mayores dificultades financieras compromete tanto la continuidad de las fábricas como su capacidad para conservar puestos de trabajo.
Durante su intervención, De Pedro sostuvo que «el presidente Milei fue elegido para defender el interés nacional, defender las pymes argentinas, las empresas argentinas, el laburo argentino y a las familias argentinas». A continuación, cuestionó la orientación de las decisiones oficiales: «Todas las medidas económicas que toman son en función de intereses ajenos». El planteo del senador ubicó la discusión sobre el programa económico en torno a sus consecuencias para la industria nacional, el empleo y los ingresos de la población.
El legislador también estableció una continuidad política entre el actual equipo económico y la gestión de Mauricio Macri. En ese sentido, denunció que se está «volviendo a endeudar a la Argentina para la timba financiera», una caracterización con la que cuestionó el destino del financiamiento y su relación con las necesidades productivas del país. La crítica se extendió al endeudamiento de las empresas y los hogares, que enfrentan dificultades para sostener sus actividades y gastos cotidianos.
Para fundamentar su posición, De Pedro recordó declaraciones del exministro de Hacienda Nicolás Dujovne sobre la situación financiera que recibió el gobierno de Macri en diciembre de 2015. «Reconoció que el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner había dejado al Estado, a las empresas y a las familias argentinas con niveles de deuda bajísimos. Y lo llamó una bendición», afirmó el senador. La referencia retomó una valoración efectivamente expresada por Dujovne en 2016 acerca del bajo endeudamiento relativo de la economía argentina, aunque esa comparación histórica no permite, por sí sola, establecer la situación actual de cada sector.
«Y hoy, después de diez años, tenemos a las familias argentinas endeudadas, a las empresas y al Estado argentino», agregó De Pedro. El problema del endeudamiento doméstico también ingresó en la agenda legislativa bonaerense: a fines de septiembre, la Cámara de Diputados provincial aprobó cuatro proyectos destinados a abordar situaciones de morosidad, prácticas de cobranza y dificultades de los consumidores para afrontar sus obligaciones. Las iniciativas quedaron sujetas al tratamiento del Senado provincial.
Frente a ese escenario, De Pedro reclamó políticas nacionales orientadas a fortalecer la producción, recomponer los ingresos y recuperar el consumo. El senador sostuvo que las familias deben poder «no solo desendeudarse, sino tener buenos salarios para poder vivir bien, poder consumir», y vinculó esa recuperación del poder adquisitivo con la posibilidad de reactivar el mercado interno.
Según explicó, una mejora sostenida de los ingresos permitiría que las industrias y los comerciantes puedan «vender, llegar a fin de mes y poder proyectar». Su planteo contrapuso así un esquema de desarrollo basado en el trabajo, la producción y la demanda interna con la orientación económica que atribuyó al Gobierno nacional, en medio de un escenario de pérdida de empleo industrial y dificultades financieras para empresas y hogares.






