viernes, 23 de octubre de 2026

La crisis pone en riesgo la continuidad de Hasta Trilce
El espacio cultural de Almagro lanzó una campaña solidaria y prepara funciones a beneficio para afrontar sus deudas y sostener una programación atravesada por la caída del consumo.
El espacio cultural Hasta Trilce, ubicado en el barrio porteño de Almagro, lanzó la campaña “Mecenas Reales” y anunció funciones, rifas, encuentros barriales y espectáculos a beneficio para evitar que la crisis económica comprometa su continuidad. Luis Alberto González, actor, productor y programador teatral de la sala, explicó durante una entrevista en Sesión Especial, el programa de la Junta Interna de ATE Legislatura en Radio Germán Abdala, que el acompañamiento del público ya no alcanza para cubrir los gastos de funcionamiento y las deudas acumuladas.
La situación expone una paradoja que atraviesa a numerosos espacios culturales independientes: las actividades conservan espectadores, pero la retracción del poder adquisitivo reduce los ingresos complementarios indispensables para sostenerlas. González contó que muchas funciones completan las 110 localidades habituales —con posibilidad de ampliar la capacidad hasta 150—, aunque una parte importante del público debe retirarse apenas termina el espectáculo porque no puede afrontar otro consumo.
“La gente tiene que elegir entre el espectáculo, comer o tomar algo. Todo representa un gasto”, describió. Hasta Trilce mantiene una programación de teatro, música, danza, folklore y cine, con propuestas como el ciclo de Fernando Martín Peña, que proyecta películas en formato fílmico de 16 milímetros sin anunciar previamente el título. Sin embargo, la diversidad de actividades y el respaldo de los espectadores no consiguen compensar el aumento de los costos ni la caída general del consumo.
González comparó la situación actual con la crisis que encontró cuando comenzó a trabajar en la sala, en 2018, durante el gobierno de Mauricio Macri. Aquel escenario ya estaba marcado por el encarecimiento de los servicios y la retracción de la actividad, pero consideró que el deterioro actual resulta más profundo. Según explicó, el impacto se intensificó después del Mundial y desde entonces el consumo cultural no logró recuperarse.
Uno de los indicadores más preocupantes aparece en los alquileres de diciembre. En otros años, a esta altura del calendario, la sala ya tenía cubiertas alrededor de 40 fechas destinadas a muestras de escuelas, compañías de danza y otras instituciones, incluso con lista de espera. En 2026 solamente consiguió siete reservas, una reducción que compromete los recursos destinados a pagar aguinaldos y atravesar enero y febrero, meses especialmente difíciles para la actividad teatral.
Frente a ese panorama, el espacio abrió “Mecenas Reales”, una campaña destinada a recibir aportes de cualquier monto. La iniciativa surgió también por el impulso de artistas vinculados con la sala, entre ellos Teresa Parodi, Juan “Tata” Cedrón y Fernando Martín Peña, quienes reclamaron públicamente que Hasta Trilce pueda continuar. “Cualquier colaboración, mínima o de la magnitud que sea, nos va a servir para atravesar esta situación”, afirmó González.
La comunidad artística prepara además distintas actividades solidarias. Ya se realizaron presentaciones a beneficio y están previstas nuevas funciones de Río de las Congojas y Como bestias, junto con un festival cultural que podría extenderse durante tres jornadas de diciembre. La organización también evalúa realizar una feria y ocupar la calle con participación de artistas, estudiantes, organizaciones y vecinos del barrio.
El objetivo no se limita a recaudar fondos. Hasta Trilce busca fortalecer el vínculo comunitario y consolidar entre los habitantes de Almagro la idea de que el espacio forma parte del patrimonio cultural del barrio. González explicó que también proyectan peñas, comidas y encuentros en el inmueble anexo donde funcionan Radio Colmena, la editorial y distintos talleres.
Fundado en 2012 por Nayi Awada y los hermanos Tomás, Sebastián y Paula Bradley, Hasta Trilce funciona en Maza 177, en un antiguo depósito de la editorial Losada transformado en una sala de inspiración isabelina. Su nombre recupera el poemario Trilce, de César Vallejo, y remite a la construcción de un lugar imaginado donde las utopías puedan concretarse. Esa concepción acompaña desde entonces una propuesta independiente dedicada a la creación, la investigación y el encuentro entre artistas y público.
Durante la entrevista, González sostuvo que la crisis no afecta únicamente a esa sala, sino al conjunto del teatro independiente. Advirtió que los espacios culturales permanecen expuestos a cada modificación económica porque carecen de una estructura de protección suficiente. Cuando los ingresos familiares caen, la cultura aparece entre los primeros consumos restringidos, aunque cumpla una función social que excede ampliamente al entretenimiento.
“Estamos muy vulnerables. No es solamente Hasta Trilce: todos los teatros del país atraviesan este problema”, señaló. Ante la pregunta sobre qué proyecto impulsaría desde la Legislatura porteña, propuso una norma que garantice un respaldo estable para teatros y centros culturales, independiente de los cambios de gobierno y de las políticas económicas circunstanciales.
El reclamo coloca la responsabilidad pública en el centro de la discusión. La supervivencia de salas, teatros y centros culturales no puede depender exclusivamente del sacrificio de sus trabajadores, de la solidaridad de los artistas ni de campañas de emergencia repetidas ante cada crisis. Proteger estos espacios significa preservar fuentes de trabajo, producciones artísticas, ámbitos de organización comunitaria y una parte irremplazable de la memoria cultural de la Ciudad.
Hasta Trilce intenta ahora transformar la solidaridad en una red que le permita seguir funcionando. Las funciones a beneficio, los aportes de sus mecenas y el acompañamiento barrial pueden ofrecer una respuesta inmediata, pero la crisis vuelve a exhibir una deuda más profunda: la ausencia de políticas capaces de garantizar que la cultura independiente no desaparezca cuando el ajuste económico golpea el bolsillo de sus públicos y amenaza a quienes la sostienen.






