martes, 20 de octubre de 2026

Paro total del subte tras la detención de dos trabajadores en la línea B
Metrodelegados denunció un operativo represivo contra una protesta gremial en la estación Juan Manuel de Rosas y condicionó la reanudación del servicio a la liberación de los detenidos.
Todas las líneas del subte porteño y el Premetro quedaron interrumpidos este martes luego de que la Policía de la Ciudad detuviera a dos trabajadores durante una protesta en la cabecera Juan Manuel de Rosas de la línea B. La Asociación Gremial de Trabajadores del Subte y Premetro dispuso la paralización total de la red como respuesta al procedimiento. El estado oficial del servicio confirmaba durante la mañana que las líneas A, B, C, D, E y H permanecían afectadas por la medida gremial.
El conflicto comenzó cuando trabajadores y delegados realizaron una apertura de molinetes para reclamar contra una sanción que el sindicato considera abusiva. De acuerdo con la organización gremial, la medida era pacífica y se adoptó después de no obtener respuestas de la empresa concesionaria Emova. La intervención policial dentro de la estación derivó en forcejeos, detenciones y una rápida extensión de la protesta al resto de la red.
Los videos a los que accedió ADN Populares muestran un amplio despliegue de efectivos sobre el andén y en los accesos de la estación. En las imágenes se observa a trabajadores rodeados por agentes, discusiones, empujones y el momento en que al menos uno de los detenidos es retirado esposado. Otro registro muestra el traslado policial en el exterior de la cabecera de Villa Urquiza.
Los trabajadores detenidos fueron identificados por distintos medios como Facundo Heredia y Claudio Dellecarbonara. Ambos fueron reducidos durante el operativo y trasladados fuera de la estación, mientras sus compañeros reclamaban su liberación. La información periodística indicó que la actuación policial respondió a una orden de la Unidad Fiscal de Flagrancia Norte.
“Denunciamos la detención arbitraria de dos trabajadores por parte de la Policía de la Ciudad”, expresó Metrodelegados en un comunicado firmado por su secretario general, Néstor Segovia, y la secretaria de Organización, Virginia Bouvet. El sindicato sostuvo que el procedimiento constituye un acto de “persecución y criminalización de la protesta”. También exigió la libertad inmediata de los detenidos y el cese de la intervención policial.
La organización gremial resolvió que no habrá servicio hasta que los dos trabajadores recuperen la libertad. La decisión convirtió un conflicto inicialmente concentrado en la línea B en una paralización completa del sistema. Miles de pasajeros debieron abandonar las estaciones o recurrir a medios alternativos de transporte en plena mañana.
La protesta original se relacionaba con una sanción aplicada a un trabajador y con la falta de diálogo atribuida a Emova. Metrodelegados decidió liberar los molinetes como medida de reclamo, pero el ingreso de la Policía de la Ciudad modificó rápidamente la dimensión del conflicto. La detención de los trabajadores provocó la interrupción inmediata de la línea B y la posterior adhesión del resto de las líneas y del Premetro.
El episodio se produce después de semanas de tensión entre el sindicato y la concesionaria por descuentos salariales, dotaciones de personal y condiciones laborales. A comienzos de octubre, Metrodelegados había convocado una interrupción de la línea A por deducciones que calificó como indebidas, aunque aquella medida fue suspendida cuando Emova se comprometió a reintegrar los montos cuestionados.
Hasta el momento de esta publicación no se había informado oficialmente la liberación de los detenidos ni el horario de reanudación del servicio. Tampoco se había difundido una respuesta pública de Emova sobre el operativo registrado en Juan Manuel de Rosas. La continuidad del paro quedó sujeta a la situación judicial de los trabajadores y a las negociaciones que puedan abrirse durante las próximas horas.






