viernes, 23 de octubre de 2026

Escobar cerró una Fiesta de la Flor masiva con 122 mil asistentes
La celebración reunió durante su 63ª edición a productores, artistas y propuestas culturales y gastronómicas, con una programación musical financiada por patrocinadores privados.
Más de 122.000 personas participaron de la 63ª Fiesta Nacional de la Flor, que concluyó en Escobar después de reunir a vecinos y visitantes de diferentes puntos del país alrededor de la producción florícola, la cultura y la música. Según el balance difundido por el municipio, 92.000 asistentes recorrieron el predio floral y otros 30.000 concurrieron a los espectáculos musicales. La convocatoria ratificó la dimensión nacional de una celebración que forma parte de la identidad del distrito y constituye una fuente de actividad para productores, comerciantes, artistas y trabajadores locales.
La edición contó con 90 viveristas expositores, 25 viveristas vendedores, 45 puestos comerciales y 23 propuestas gastronómicas. El predio también ofreció un parque de diversiones y talleres temáticos destinados a familias y visitantes de distintas edades. La diversidad de actividades permitió combinar la exposición productiva tradicional con una programación cultural y recreativa extendida.
Fito Páez, David Lebón y Pedro Aznar con su homenaje a Serú Girán y Los Manseros Santiagueños encabezaron los espectáculos centrales. De acuerdo con la información oficial, las presentaciones fueron financiadas mediante aportes de patrocinadores privados y no representaron costos para el municipio. La grilla amplió el alcance de la fiesta y convocó a públicos que se sumaron a la propuesta histórica vinculada con la floricultura.
El evento incluyó además el tradicional Desfile de Carrozas y la elección de los nuevos embajadores y embajadoras de la celebración. Decenas de músicos, artistas y ballets locales se presentaron sobre el escenario del Campanario, donde encontraron un espacio de visibilidad frente a una audiencia masiva. Durante el último fin de semana también se desarrolló la Fiesta de la Cerveza, que incorporó nuevas propuestas gastronómicas y artísticas.
La magnitud de la convocatoria expresa el valor de una política cultural que no se limita al entretenimiento. La Fiesta Nacional de la Flor funciona como una vidriera para los viveristas, dinamiza la economía local y genera movimiento en comercios, emprendimientos gastronómicos, transportes y servicios. También preserva una tradición vinculada con la historia productiva de Escobar y la transmite a las nuevas generaciones mediante una celebración abierta a toda la comunidad.
“La Fiesta de la Flor es de todos, no es patrimonio de ninguna bandera política sino de aquellos que queremos, amamos y respetamos Escobar”, expresó el intendente Ariel Sujarchuk. El jefe comunal definió al encuentro como parte del acervo cultural del distrito y, al mismo tiempo, como un activo económico. También destacó el esfuerzo de los productores que participaron de la exposición y reivindicó el derecho de la comunidad a disfrutar del espacio público y de las actividades culturales.
Esa definición adquiere una relevancia particular en un contexto nacional atravesado por el ajuste y el retroceso de las políticas culturales. El acceso al esparcimiento, a la música y a las celebraciones populares suele ser presentado como un gasto prescindible, especialmente cuando amplios sectores enfrentan dificultades económicas. Sin embargo, la cultura también genera trabajo, fortalece la identidad colectiva y garantiza ámbitos de encuentro que no deberían quedar reservados exclusivamente para quienes pueden pagar propuestas privadas.
La Fiesta Nacional de la Flor nació ligada a la actividad de los productores locales y se consolidó como uno de los principales acontecimientos culturales y turísticos de la provincia de Buenos Aires. Su continuidad depende de sostener el vínculo entre esa raíz productiva, la participación comunitaria y una programación capaz de convocar a públicos diversos. La edición número 63 mostró que una celebración tradicional puede conservar su identidad y, al mismo tiempo, movilizar a decenas de miles de personas.











