lunes, 21 de septiembre de 2026

La Marcha de la Bronca reunió a más de 50 mil personas contra Milei
La movilización avanzó desde el Congreso hasta la Plaza de Mayo, reclamó una huelga general y tuvo réplicas en más de 70 ciudades del país.
Más de 50 mil personas participaron el sábado de la movilización central de la Marcha de la Bronca, que recorrió el trayecto entre la Plaza del Congreso y la Plaza de Mayo, en la Ciudad de Buenos Aires. La convocatoria fue impulsada por referentes del Frente de Izquierda y reunió a unas 350 organizaciones sindicales, sociales, estudiantiles, feministas, ambientales y de derechos humanos. El acto de cierre tuvo como principal oradora a Myriam Bregman y culminó con un reclamo dirigido a la CGT y las demás centrales sindicales para que convoquen a una huelga general contra el gobierno de Javier Milei.
La protesta se desarrolló bajo la consigna “Organizar la bronca para derrotar a Milei” y tuvo expresiones simultáneas en más de 70 ciudades del país. Las columnas denunciaron las consecuencias sociales y laborales de las políticas oficiales, cuestionaron el avance de la reforma laboral y reclamaron una respuesta unificada de las organizaciones del movimiento obrero. Durante el cierre se leyó un comunicado conjunto que presentó la huelga general como punto de partida para modificar la relación de fuerzas frente al Gobierno.
El documento también incluyó pronunciamientos contra el Fondo Monetario Internacional y las políticas de Estados Unidos en la región. Las organizaciones expresaron su rechazo al genocidio contra el pueblo palestino, denunciaron las agresiones contra los países latinoamericanos y reivindicaron la soberanía argentina sobre las Islas Malvinas. De ese modo, la convocatoria vinculó los reclamos económicos y sociales nacionales con una agenda antiimperialista y de solidaridad internacional.
En su discurso, Bregman destacó la diversidad de sectores que participaron y valoró la construcción de una movilización común por fuera de las estructuras políticas y sindicales tradicionales. “Haber construido una marcha en unidad es fundamental, porque esa bronca contenida hoy se empezó a manifestar”, afirmó la dirigente del Frente de Izquierda. Según sostuvo, el desafío posterior al acto es mantener la articulación entre los conflictos y evitar que cada reclamo permanezca aislado.
Uno de los principales ejes de su intervención fue el cuestionamiento a las conducciones gremiales. Bregman afirmó que las cúpulas sindicales “firmaron en los hechos un acuerdo de gobernabilidad con Milei” y permitieron que cada conflicto sectorial quedara librado a su propia capacidad de resistencia. Frente a esa situación, reclamó que la CGT y las centrales obreras abandonen la pasividad y convoquen a una medida de fuerza nacional.
La dirigente también respondió a quienes sostienen que no existe una correlación de fuerzas suficiente para enfrentar al Gobierno. “La relación de fuerzas se construye y estamos dispuestos a hacerlo”, planteó, antes de convocar a extender la coordinación en ciudades, universidades, sindicatos y organizaciones territoriales. Su propuesta fue que la movilización no quedara reducida a una demostración callejera, sino que funcionara como punto de partida para nuevas acciones conjuntas.
Al cerrar el acto, Bregman sintetizó el planteo político de la jornada con una frase: “El amor vence al odio, pero mejor es la huelga general”. La continuidad de la convocatoria dependerá ahora de la capacidad de las organizaciones participantes para sostener la coordinación expresada en las calles y convertir el reclamo en un plan de acción. La Marcha de la Bronca dejó planteada una exigencia concreta: que las centrales sindicales convoquen a una huelga general y que los distintos sectores movilizados mantengan una agenda común frente al gobierno de Milei.






