miércoles, 16 de septiembre de 2026

Puerto La Plata prepara protocolos ante un posible “Súper Niño”
Municipios y empresas definieron responsabilidades frente a eventuales problemas hidráulicos y sumarán a Bomberos, la Policía y las prestadoras de servicios.
El Consorcio de Gestión del Puerto La Plata reunió este martes en su sede a funcionarios de los municipios de Ensenada y La Plata y representantes de las principales empresas del complejo industrial y portuario para preparar una respuesta conjunta ante un posible evento climático de gran intensidad. El objetivo fue coordinar los protocolos de actuación y establecer las responsabilidades específicas de cada institución. El trabajo se desarrolló dentro del Plan de Respuesta ante Emergencias con Impacto en la Comunidad (PREIC).
La reunión se concentró en dos puntos considerados críticos para toda la región: los problemas hidráulicos y la utilización de accesos compartidos por los municipios, el Puerto y las empresas. La planificación busca evitar que una eventual emergencia encuentre a los organismos actuando de manera aislada o con funciones superpuestas. El encuentro no implicó activar una alerta, sino anticipar respuestas frente al escenario climático proyectado.
“Tenemos los mismos problemas hidráulicos y los mismos accesos”, explicó la presidenta del Consorcio de Gestión del Puerto La Plata, Susana González. La funcionaria señaló que la prioridad es coordinar a todos los actores de la región y definir cómo deberá intervenir cada uno si se produce un episodio de la magnitud prevista. Durante la reunión, los participantes se refirieron a ese posible fenómeno con la denominación de “Súper Niño”.
Del encuentro participaron representantes de TecPlata, Copetro, Petrocuyo y la Destilería YPF, además de los directivos del Puerto y los funcionarios municipales. La presencia de las empresas resulta central por su intervención sobre la infraestructura, los accesos y los servicios que podrían verse comprometidos durante una contingencia. El dispositivo necesita, además, articular los recursos públicos y privados disponibles para evitar demoras en la toma de decisiones.
Una vez terminada la planificación, el Consorcio difundirá mediante sus canales institucionales las medidas y recomendaciones que deberá tener presentes la comunidad. “Se comunicará lo que debe tener presente la comunidad”, anticipó González. La información destinada a los vecinos será una parte esencial del protocolo para ordenar la respuesta y reducir la circulación de mensajes contradictorios durante una emergencia.
El próximo paso será una reunión ampliada con las empresas prestadoras de servicios, los Bomberos Voluntarios y la Policía de la Provincia de Buenos Aires. Esa instancia deberá completar el esquema operativo, incorporar a los organismos encargados de la intervención territorial y acordar los mecanismos de comunicación. La eficacia del PREIC dependerá de que cada actor conozca previamente sus responsabilidades y disponga de los recursos necesarios para cumplirlas.
En una región donde los problemas hidráulicos y los accesos atraviesan los límites municipales, ninguna jurisdicción puede responder por separado. La coordinación anticipada constituye una obligación para proteger a la población, sostener los servicios esenciales y reducir el impacto sobre la actividad productiva. Frente a una posible emergencia, planificar antes de que ocurra no es una formalidad administrativa: es una política de prevención.






