Mientras Milei no logra convencer a nadie con su falso patriotismo malvinero, marines yanquis se despliegan en Ushuaia

Por Maximiliano Borches
Periodista

La cofradía de esperpentos que gobiernan la Argentina, con los hermanos Javier y Karina Milei a la cabeza, transitan sus últimos meses frente al Ejecutivo -al que arribaron durante una noche cruel de borrachera política-, esperanzados en lograr alguna alquimia política que les provea alguna articulación épica para intentar posicionarse con fuerza de cara al crucial 2027, donde los argentinos elegiremos al próximo Presidente. El problema, es que decidieron levantar la bandera de una sensible causa nacional, y popular, de la que poco entienden, y más aún desprecian: las Islas Malvinas.

En paralelo, pequeños contingentes de Marines (USMC) y Fuerzas Especiales del Comando Sur (SOUTHCOM) estadounidense, son desplegados en Ushuaia, capital de nuestra Malvinas y puerta directa a la Antártida, con equipamiento militar y mochilas tácticas con anclajes MOLLE , según confirmó Agenda Malvinas en un artículo publicado el 13 de septiembre último, en el que además afirman que dicho material bélico extranjero se almacena en el predio del Batallón de Infantería de Marina 4 (BIM 4), de la Armada Argentina, en la ciudad capital de la provincia de Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur.

El proyecto de expansión estadounidense de vigilancia del Atlántico Sur, prevé el manejo del acceso directo a la Antártida, con la doble finalidad de controlar el comercio y presencia de la República Popular de China en esa zona del planeta, y tener acceso directo a los enormes recursos naturales pertenecientes a la Argentina (como agua dulce, minerales, petróleo, el estratégico paso natural de conexión entre los océanos Pacífico y Atlántico Sur a través del Canal de Beagle, entre otros aspectos)

Según el artículo citado, en consulta a fuentes castrenses, los uniformados norteamericanos ejecutan en ese estratégico territorio austral argentino las siguientes operaciones:

-Teatro de operaciones extremo: Los contingentes extranjeros desarrollan tareas de reconocimiento del terreno, marcha y supervivencia en las zonas montañosas, valles y glaciares adyacentes a Ushuaia, evaluando las condiciones operativas del clima subantártico.

-Asiento en la Base Aeronaval: Las tropas estadounidenses concentran su actividad conjunta con el Batallón de Infantería de Marina N.º 4 (BIM 4), apostado en el predio de la Base Aeronaval Ushuaia.

-Ocupación del edificio histórico: La comitiva militar se aloja y opera en las instalaciones edilicias donde funcionó durante décadas la antigua aeroestación civil de la ciudad, enclave que hoy sirve como base de apoyo para el despliegue técnico del Pentágono. 

El Poder Legislativo una vez más es pisoteado y pasado por encima

Uno de los aspectos más delicados de todo este entramado de colonización estadounidense de la vital zona argentina en el Atlántico Sur, es el pasar por alto el artículo 75, inciso 28, de la Constitución Nacional establece con claridad que corresponde con exclusividad al Congreso de la Nación autorizar el ingreso de tropas extranjeras en el territorio de la República y la salida de fuerzas nacionales fuera del mismo.

El aspecto más oscuro que encierra esta puesta en escena política “malvinera”, utilizada por el oficialismo como una carta nacionalista de eficacia probada para combatir la baja de su popularidad, a consecuencia del criminal ajuste que a diario destruye empleos y arroja al hambre y a la miseria a cientos de miles de compatriotas, está en juego el interés nacional.

Milei es el instrumento ideal para que los Estados Unidos desplieguen su estrategia de control geopolítico del Atlántico Sur y sus recursos naturales, de la mano de su IV Flota, a partir del “relanzamiento” de la Base Naval Integrada en Ushuaia (que comenzó a construirse en 2022 durante la gestión de Alberto Fernández, y éste gobierno frenó como parte del parate de la obra pública), como base de operaciones de la US Navy en el marco del “Escudo de las Américas”; coalición multinacional de seguridad y cooperación militar impulsada por el gobierno de los EE.UU., de la que Argentina es parte a partir de la llegada de Milei al Ejecutivo.

Casi nadie cree en la versión “malvinera” de Javier Milei

La Consultora Analogías, que analizó al gobierno nacional entre el 5 y el 8 de septiembre y concluyó que la mayoría de los encuestados no cree en el compromiso de Milei con la causa. En total, 61% respondió con desconfianza sobre la nueva postura del presidente (el 49,8% no le cree nada y el 11,2% le cree poco).

Por su parte “Monitor Digital” evaluó casi mil tendencias registradas en Google registradas en la semana posterior a la cadena nacional. “El clúster asociado con Malvinas aparece recién en el puesto 27, con un volumen mínimo de 50 mil búsquedas. No es irrelevancia absoluta, pero tampoco aparece evidencia de una movilización digital extraordinaria alrededor de una causa que, discursivamente, ocupó durante varios días uno de los lugares centrales de la política nacional”, sostuvo el informe.

Maximiliano Borches
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