Seis de cada diez personas en barrios populares están endeudadas

Un relevamiento de 5.000 casos en 15 provincias muestra que la deuda dejó de financiar gastos excepcionales y se convirtió en una herramienta para sobrevivir.

El 61,8% de las personas que viven en barrios populares tiene algún tipo de deuda financiera, según el informe final elaborado por el Instituto Periferias. El estudio, basado en 5.000 casos relevados en 15 provincias, reveló además que el 59,8% debió pedir dinero prestado o endeudarse para comprar alimentos. Los resultados exponen el impacto de la crisis de ingresos sobre los sectores más castigados por el modelo económico.

El informe fue presentado mientras distintos bloques opositores impulsan en el Congreso iniciativas destinadas a aliviar el endeudamiento de las familias. La magnitud del problema muestra que el crédito dejó de utilizarse para afrontar una emergencia o adquirir bienes durables. En los barrios populares, la deuda se incorporó a la economía cotidiana como una manera de completar ingresos que ya no alcanzan.

“El patrón de endeudamiento en las familias cambió a partir de la crisis social”, explicó el director del Instituto Periferias, Daniel Menéndez. “Pasaron de endeudarse por una eventualidad extraordinaria, como un cumpleaños de 15 o una emergencia familiar, a hacerlo de manera crónica para sostener la compra de comida”, agregó.

Para Menéndez, el crecimiento de las deudas no responde a decisiones de consumo irresponsables, sino al derrumbe del poder adquisitivo. “La crisis de endeudamiento que estamos observando es, antes que nada, una crisis de ingresos”, afirmó. Cuando los salarios, las changas o las jubilaciones dejan de cubrir los gastos básicos, explicó, la deuda comienza a ocupar el lugar que antes tenían los ingresos.

“El crédito deja de ser una herramienta y pasa a convertirse en una forma de supervivencia”, sintetizó el también subsecretario de Economía Popular del Gobierno bonaerense. La necesidad de financiar alimentos demuestra que el problema ya no se limita a familias que atraviesan una dificultad temporal. Se trata de un deterioro estructural que empuja a miles de hogares a renovar préstamos y acumular intereses para sostener necesidades elementales.

El informe también advierte sobre el aumento de la morosidad y las condiciones impuestas por bancos y entidades financieras. Menéndez cuestionó la enorme diferencia entre los intereses que cobran por prestar dinero y la remuneración que ofrecen por los ahorros. “A los ingresos bajos se les suma la usura del sistema financiero”, señaló.

El Instituto Periferias está integrado por profesionales, investigadores y organizaciones sociales que elaboran estadísticas e indicadores mediante mecanismos de participación ciudadana. El proyecto busca producir información desde los territorios para visibilizar realidades que suelen quedar fuera de las mediciones tradicionales. Su primer informe ofrece una radiografía federal del endeudamiento en los sectores populares.

Los resultados desmienten el discurso oficial que responsabiliza a las propias familias por no poder pagar sus obligaciones. La gente no se endeuda para vivir por encima de sus posibilidades: se endeuda porque sus ingresos quedaron por debajo de sus necesidades. Sin una recuperación sostenida del poder adquisitivo y una regulación de los intereses financieros, millones de argentinos continuarán atrapados en una deuda utilizada para garantizar el plato de comida.

PERIFERIAS – Informe I-1

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Redacción general del portal.

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