sábado, 29 de agosto de 2026

La CGT se retiró del Consejo del Salario y denunció una “puesta en escena” del Gobierno
Las centrales sindicales abandonaron la negociación por la falta de presencialidad y el rechazo a la propuesta empresaria. El Ejecutivo quedó habilitado para fijar por decreto el nuevo salario mínimo.
La reunión del Consejo Nacional del Empleo, la Productividad y el Salario Mínimo, Vital y Móvil terminó este viernes sin acuerdo y con las tres centrales sindicales fuera de la mesa de negociación. La CGT, la CTA de los Trabajadores y la CTA Autónoma se retiraron antes del plenario y denunciaron que el Gobierno convirtió una instancia destinada al diálogo tripartito en una “puesta en escena”. Sin participación sindical, el Ejecutivo quedó en condiciones de definir unilateralmente el nuevo Salario Mínimo, Vital y Móvil.
El conflicto comenzó por la decisión de la Secretaría de Trabajo de mantener la reunión en modalidad virtual. Las centrales obreras reclamaban que las comisiones que integran el Consejo del Salario se reunieran de manera presencial, al considerar que no existe ningún impedimento para hacerlo y que una discusión que afecta los ingresos de millones de trabajadores requiere una verdadera instancia de negociación.
Pero la modalidad del encuentro no fue el único punto de ruptura. En la comisión técnica, las organizaciones sindicales plantearon llevar el salario mínimo a $911.202 y alcanzar los $993.300 en diciembre. Del otro lado, la propuesta empresaria contempló una suba de apenas 1,8% en septiembre y 1,7% en octubre, con incrementos posteriores hasta abril de 2027, una oferta que los gremios consideraron insuficiente.
El salario mínimo se encuentra actualmente en $376.600. Con la propuesta empresaria, el monto apenas llegaría a alrededor de $468.000 en abril del próximo año, mientras las centrales sindicales sostienen que el piso salarial perdió una parte sustancial de su poder adquisitivo y se encuentra muy por debajo de las necesidades básicas de una familia trabajadora.
La CGT cuestionó además el nivel de representación política de la reunión. En el documento difundido este viernes, la central sindical señaló la ausencia del secretario de Trabajo y sostuvo que ese hecho constituye una señal sobre la importancia que el Gobierno le asigna al Consejo del Salario. “Un gesto vale más que mil palabras”, planteó.
La central obrera también recordó que llevó sus cuestionamientos ante la Organización Internacional del Trabajo durante la 114.ª Conferencia Internacional del Trabajo. Según sostuvo, la propia OIT instó al Gobierno argentino a adoptar medidas para garantizar un diálogo social efectivo.
Para la CGT, ese diálogo no puede limitarse al cumplimiento formal de una convocatoria. Debe existir una instancia real de intercambio, negociación y búsqueda de consensos entre trabajadores, empleadores y Estado. Por eso, la central sostuvo que no abandonó la posibilidad de dialogar, sino que rechazó participar de una instancia que, en las condiciones actuales, considera vaciada de contenido.
“Un salario mínimo no puede consolidarse como un ingreso de pobreza”, sostuvo la CGT, que reclamó una política salarial que permita a quienes trabajan vivir dignamente y una distribución más equitativa de la riqueza.
El Gobierno deberá ahora definir el nuevo valor del salario mínimo, luego del fracaso de la negociación tripartita. Una vez más, una herramienta creada para construir acuerdos entre trabajadores, empresarios y Estado termina con el Ejecutivo resolviendo por su cuenta una discusión que afecta directamente a millones de trabajadores.






