jueves, 27 de agosto de 2026

La AJB advirtió que el traspaso desmantela la Justicia del Trabajo
El sindicato bonaerense rechazó el avance del convenio que la Legislatura porteña tratará este jueves y alertó sobre el futuro de los trabajadores judiciales y la continuidad de un fuero especializado.
La Asociación Judicial Bonaerense (AJB) rechazó el traspaso de las competencias de la Justicia Nacional del Trabajo a la Ciudad de Buenos Aires y expresó su solidaridad con los trabajadores del fuero. El pronunciamiento se conoció en vísperas de la sesión que la Legislatura porteña realizará este jueves 27 de agosto para ratificar el acuerdo firmado entre los gobiernos de Javier Milei y Jorge Macri. Para el sindicato, la iniciativa provocará el progresivo vaciamiento y posterior cierre de la estructura nacional.
“No estamos frente a una simple reorganización administrativa ni a un mero cambio de jurisdicción”, advirtió la AJB. La organización sostuvo que se intenta desmantelar una Justicia especializada, creada para garantizar los derechos de las trabajadoras y los trabajadores frente a relaciones laborales profundamente desiguales. También vinculó el traspaso con la reforma laboral regresiva impulsada por el Gobierno nacional.
El acuerdo fue firmado el 9 de febrero por la Nación y la Ciudad e incorporado posteriormente a la Ley de Modernización Laboral 27.802. El Congreso nacional ya lo aprobó y ahora resta la ratificación de la Legislatura porteña, donde el PRO y La Libertad Avanza cuentan con los votos necesarios. La Comisión de Asuntos Metropolitanos y Relaciones Interjurisdiccionales emitió dictamen favorable y habilitó su tratamiento en el recinto.
El convenio no contempla el traslado completo de la estructura judicial existente. Cuando el nuevo fuero porteño comience a funcionar, las nuevas demandas laborales deberán presentarse ante la Justicia de la Ciudad, mientras que los tribunales nacionales conservarán únicamente las causas iniciadas con anterioridad. De esa manera, la Justicia Nacional del Trabajo quedará reducida progresivamente hasta completar los expedientes pendientes y cerrar sus dependencias.
La diferencia entre ambas estructuras alimenta las advertencias sobre la capacidad del nuevo sistema. El fuero nacional cuenta actualmente con alrededor de 80 juzgados de primera instancia y diez salas de Cámara, mientras que la organización inicial aprobada por la Ciudad contempla diez juzgados y una Cámara dividida en dos salas. El Gobierno porteño proyecta ampliar esa cantidad, pero todavía debe definir el financiamiento y completar los concursos para cubrir los cargos.
El proceso también abre interrogantes sobre la situación de quienes sostienen diariamente el funcionamiento de la Justicia Nacional del Trabajo. Los jueces y tribunales actuales no serán transferidos automáticamente a la Ciudad y persiste la incertidumbre sobre la estabilidad, la carrera y las condiciones laborales de cientos de empleados judiciales. La AJB advirtió que esos derechos no pueden quedar subordinados a un acuerdo entre los gobiernos nacional y porteño.
El avance institucional recibió además un impulso judicial este miércoles. El juez federal Enrique Lavié Pico dejó sin efecto la medida cautelar que mantenía suspendido el convenio, aunque las demandas promovidas por la Unión de Empleados de la Justicia de la Nación y la CGT continuarán tramitándose. La resolución despejó uno de los principales obstáculos antes de la votación en la Legislatura.
La AJB manifestó su solidaridad con los trabajadores del fuero y con las organizaciones sindicales que enfrentan el traspaso. También acompañó la defensa de los puestos de trabajo, las condiciones laborales y la continuidad de una justicia especializada. “Defender la Justicia del Trabajo es defender la independencia judicial y los derechos de quienes trabajan”, concluyó.






