Seis de cada diez habitantes de barrios populares están endeudados

Entre quienes tienen deudas, el 42,3 por ciento debió pedir dinero para comprar alimentos, según un relevamiento realizado en todo el país.

El 59,8 por ciento de las personas que viven en barrios populares mantiene algún tipo de deuda y, dentro de ese universo, el 42,3 por ciento tuvo que recurrir al crédito para comprar comida. Los datos surgen de un relevamiento nacional realizado durante agosto por el Instituto Periferias sobre más de 5.000 personas.

Los resultados preliminares muestran que el endeudamiento dejó de estar vinculado exclusivamente con la compra de bienes durables o la realización de proyectos familiares. Para una parte importante de los sectores populares, pedir dinero se convirtió en una herramienta indispensable para garantizar la alimentación y atravesar el mes.

El informe fue conocido en el marco de la movilización realizada por la CGT, las dos CTA, la Unión de Trabajadores y Trabajadoras de la Economía Popular y distintas organizaciones sociales frente al Ministerio de Economía. Las centrales reclamaron al Gobierno nacional un programa de refinanciación ante el crecimiento de las deudas familiares y la morosidad.

Las tarjetas de crédito aparecen como el principal mecanismo utilizado por las personas endeudadas, con el 37,8 por ciento. En segundo lugar se encuentran los préstamos solicitados a familiares o conocidos, con el 28,7 por ciento.

El 23,6 por ciento recurrió a prestamistas particulares, mientras que otro 23,3 por ciento contrajo deudas mediante aplicaciones financieras y billeteras virtuales. Las respuestas no son necesariamente excluyentes, ya que una misma persona puede utilizar diferentes vías de financiamiento.

El peso de los préstamos otorgados por particulares encendió una señal de alarma entre los investigadores. El Instituto Periferias advirtió que la falta de acceso al sistema formal empuja a numerosas familias hacia prestamistas que cobran intereses usurarios y pueden estar vinculados con redes delictivas que buscan ampliar su control territorial aprovechando la retirada del Estado.

El relevamiento fue desarrollado con una metodología de participación ciudadana por equipos de profesionales e investigadores junto con organizaciones sociales de diferentes provincias. El Instituto Periferias, dirigido por el sociólogo Daniel Menéndez, se propone construir estadísticas e indicadores sociales desde una perspectiva federal y popular.

“Vamos a realizar una concentración frente al Ministerio de Economía para denunciar la situación de endeudamiento de las familias de todo el país y la falta de políticas de este Gobierno para encontrar soluciones a esta situación de ahogo financiero”, señaló Menéndez.

Para el director del instituto, el crecimiento de las deudas está directamente relacionado con la pérdida del poder adquisitivo y las dificultades para llegar a fin de mes. “La culpa de este endeudamiento es del Gobierno nacional, que empujó a la gente a endeudarse para sobrevivir”, sostuvo.

Los datos exponen una de las consecuencias más profundas del programa económico de Javier Milei. Mientras el Gobierno presenta el equilibrio de las cuentas públicas como su principal logro, en los barrios populares el ajuste se traslada a las economías familiares: se acumulan deudas para pagar alimentos, sostener los servicios básicos y cubrir necesidades elementales.

El endeudamiento para comer muestra que la crisis no se limita a una caída circunstancial de los ingresos. Se trata de un proceso que compromete los recursos futuros de las familias y profundiza su dependencia de bancos, billeteras virtuales y prestamistas informales.

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Redacción general del portal.

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