lunes, 7 de septiembre de 2026

Peretti cuestionó el mito de “la voz del campo”
El dirigente agrario sostuvo que el poder concentrado impuso una representación falsa del sector y reclamó otro modelo productivo, con pequeños productores, ferrocarriles y soberanía sobre el Paraná.
El dirigente agrario y escritor Pedro Peretti cuestionó la idea de que exista una única “voz del campo” y sostuvo que las entidades con mayor presencia mediática representan los intereses de los grandes propietarios y del modelo agroexportador concentrado. Durante una entrevista con Rodrigo Agustín, Cecilia Lloret y Daniel Zeitun en el programa Un País en Serio, de Radio Con Vos 89.9, advirtió que el territorio argentino pierde productores de manera acelerada y reclamó una política orientada a la agricultura familiar, la producción de cercanía y la recuperación de herramientas estratégicas del Estado.
“En los medios hay una sola voz, que es la voz del campo concentrado, la voz de la Sociedad Rural, de CARBAP y de CRA”, afirmó Peretti. Según explicó, esas organizaciones defienden un modelo económico agrario basado en la concentración de tierras y rentas, consolidado desde la década de 1990 y presentado ante la sociedad como si expresara al conjunto de las actividades y los productores rurales.
El exdirigente de la Federación Agraria rechazó esa mirada homogénea y señaló que la dimensión de cada explotación determina intereses económicos, formas de producción, condiciones de vida y posiciones gremiales diferentes. “Hay muchos campos, el campo es plural y hay muchas producciones”, remarcó. Mientras los grandes propietarios viven en las principales ciudades y operan con una lógica empresarial, los pequeños productores comparten buena parte de los problemas que atraviesan las pymes urbanas: aumentos de tarifas, combustibles, servicios de salud y costos dolarizados.
Peretti también cuestionó el papel de la Mesa de Enlace, a la que definió como “la pata agraria de la política de derecha en la República Argentina”. Aseguró que nunca representó al conjunto de los productores y sostuvo que, a partir de la llegada de Mauricio Macri a la política nacional, dejó de funcionar como una coordinación sectorial para convertirse en vocera de los proyectos de derecha, tanto del macrismo como del gobierno de Javier Milei.
Ante una pregunta de Daniel Zeitun sobre el conflicto por la Resolución 125, Peretti recordó que la Mesa de Enlace no nació en 2008, sino en la década de 1960, aunque reconoció que aquel enfrentamiento le permitió recuperar centralidad y transformarse en un factor de poder. En ese proceso destacó el papel del expresidente de la Sociedad Rural Argentina Hugo Biolcati, quien comprendió que la articulación entre entidades le otorgaba al bloque agrario una presencia territorial que la organización de los grandes propietarios no tenía por sí sola.
La entrevista abordó además el valor estratégico que adquirieron la tierra, el agua, los alimentos y los recursos naturales en el nuevo escenario internacional. “El territorio tiene más valor que nunca. Tierra hay la que hay, no se puede fabricar más tierra”, sostuvo Peretti, quien cuestionó que buena parte de la dirigencia del campo nacional y popular haya abandonado la discusión sobre el ordenamiento territorial y la soberanía alimentaria.
En ese marco, planteó que la Argentina debe revisar una estructura productiva y logística que obliga a trasladar alimentos durante cientos de kilómetros aun dentro de las regiones más fértiles del país. Como ejemplo, señaló que un litro de leche o una lechuga pueden recorrer cerca de mil kilómetros antes de llegar al consumidor. Frente a ese esquema, propuso recuperar la producción de cercanía y la chacra mixta, con circuitos regionales que reduzcan costos, fortalezcan las economías locales y garanticen alimentos accesibles.
Peretti también rechazó la frase según la cual “la Argentina se salva con el campo”. Si bien reconoció el carácter vital de la producción agropecuaria, advirtió que el incremento de las exportaciones no garantiza por sí mismo una mejora en las condiciones de vida. Recordó que los récords de ventas al exterior convivieron con el aumento de la pobreza y cuestionó que el éxito económico continúe midiéndose exclusivamente por el volumen exportado, bajo los parámetros establecidos por el neoliberalismo agrario.
“Caputo anuncia un récord de exportaciones de 27.000 millones de dólares en el primer semestre y ese mismo día la UBA dice que el 50 por ciento de nuestros pibes son pobres”, ejemplificó. Para el dirigente, esa contradicción demuestra que el problema no es solamente cuánto produce o exporta la Argentina, sino quién controla la producción, cómo se distribuye la renta y qué relación existe entre el comercio exterior y el bienestar de la población.
Como alternativa, Peretti propuso tres medidas centrales: volver a la producción de cercanía y a la chacra mixta; transformar la logística mediante la recuperación del ferrocarril y el control estatal del río Paraná; y reemplazar la actual Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca por un Ministerio de la Agricultura Familiar, Campesina e Indígena. Según sostuvo, un nuevo modelo agropecuario requiere trasladar recursos y capacidad de decisión hacia quienes producen alimentos, habitan el territorio y sostienen las economías del interior profundo.






