jueves, 15 de octubre de 2026

Los 136 ausentes que salvaron el DNU 70 y la traición de los peronistas que auxiliaron a Milei
La oposición reunió 121 diputados y quedó a ocho del quórum necesario para discutir el megadecreto, la emergencia en discapacidad y el endeudamiento familiar.
El Gobierno de Javier Milei consiguió este jueves 15 de octubre preservar la vigencia del DNU 70/2023 gracias a la ausencia de 136 diputados nacionales. La oposición reunió 121 legisladores y quedó a ocho de los 129 necesarios para iniciar la sesión especial convocada en la Cámara baja. El presidente del cuerpo, Martín Menem, declaró caída la convocatoria y habilitó luego las expresiones en minoría.
La sesión debía tratar la derogación del megadecreto utilizado por Milei para desregular la economía, eliminar controles estatales y modificar centenares de normas sin intervención previa del Congreso. El temario también incluía la prórroga de la emergencia nacional en discapacidad y un proyecto para atender el crecimiento de la morosidad y el endeudamiento familiar. Al impedir siquiera la apertura del recinto, el oficialismo y sus aliados evitaron discutir públicamente políticas que afectan derechos sociales, recursos estratégicos y condiciones básicas de vida.
Las ausencias de La Libertad Avanza eran previsibles porque el DNU constituye una pieza central del proyecto libertario. La responsabilidad política más grave recae sobre quienes fueron elegidos desde fuerzas opositoras o llegaron al Congreso invocando principios nacionales, federales y populares, pero decidieron facilitar la continuidad del programa de Milei. No sentarse en una banca también es una decisión política: cuando faltaban apenas ocho diputados, cada ausencia contribuyó concretamente a salvar el decreto.
Dentro de ese conjunto sobresalen Estela Mary Neder y Paulo Agustín Tita, integrantes de Unión por la Patria, que abandonaron a su bloque en una votación decisiva. También quedaron expuestos Elia Marina Fernández, Gladys Medina y Javier Noguera, pertenecientes al bloque Independencia y subordinados al gobernador tucumano Osvaldo Jaldo, quienes llegaron al Congreso desde el peronismo y volvieron a actuar como auxiliares parlamentarios del Gobierno. Quienes obtuvieron sus bancas con votos peronistas y después protegen el ajuste, la entrega del patrimonio nacional y el recorte de derechos no cometen una simple diferencia táctica: traicionan el mandato popular con el que fueron elegidos.
La maniobra volvió a mostrar el funcionamiento del dispositivo político que sostiene a Milei. La Libertad Avanza no cuenta por sí sola con una mayoría parlamentaria, pero consigue avanzar o bloquear debates mediante el PRO, sectores de la UCR y representantes provinciales sujetos a las negociaciones de sus gobernadores con la Casa Rosada. El resultado convierte en una ficción cualquier discurso opositor que no se traduzca, cuando corresponde, en ocupar la banca y asumir una posición frente a la sociedad.
La nómina completa de los 136 diputados que no aportaron al quórum, organizada según su pertenencia parlamentaria, es la siguiente:
- La Libertad Avanza: Pablo Ansaloni, Bertie Benegas Lynch, Lilia Lemoine, Alejandro Carrancio, Giselle Castelnuovo, Sergio Figliuolo, Álvaro García, María Luisa González Estevarena, Gladys Humenuk, Johanna Sabrina Longo, Lorena Macyszyn, Miriam Niveyro, Joaquín Ojeda, Sebastián Pareja, María Lorena Petrovich, Karen Reichardt, Juliana Santillán, Juárez Brahim, Santiago Santurio, Rubén Darío Torres, Hernán Urien, Patricia Vásquez, Andrea Fernanda Vera, Sabrina Ajmechet, Damián Arabia, Nicolás Emma, Alejandro Fargosi, Alida Ferreyra, Silvana Giudici, Patricia Holzman, Andrés Leone, Adrián Brizuela, Carlos García, Rosario Goitia, Maira Frías, César Treffinger, Belén Avico, Gabriel Bornoroni, María Cecilia Ibáñez, Enrique Lluch, Marcos Patiño Brizuela, Luis Albino Picat, María Celeste Ponce, Gonzalo Roca, Laura Elena Rodríguez Machado, Laura Soldano, Lisandro Almirón, María Virginia Gallardo, José Federico Tournier, Beltrán Benedit, Andrés Ariel Laumann, Francisco Morchio, Atilio Basualdo, Bárbara Andreussi, Alfredo González, Manuel Quintar, Martín Menem, Gino Visconti, Facundo Correa Llano, Mercedes Llano, Álvaro Martínez, Julieta Metral Asensio, Luis Petri, Maura Gruber, Diego Hartfield, Soledad Mondaca, Gabriela Luciana Muñoz, Gastón Riesco, Aníbal Tortoriello, Lorena Villaverde, Eliana Bruno, María Gabriela Flores, Julio Moreno Ovalle, Carlos Raúl Zapata, Abel Chiconi, José Peluc, Carlos Alberto Almena, Mónica Becerra, Jairo Guzmán, Rocío Bonacci, Alejandro Bongiovanni, Romina Diez, Nicolás Mayoraz, Juan Pablo Montenegro, Agustín Pellegrini, Valentina Ravera, Verónica Razzini, Yamile Tomassoni, Santiago Pauli, Miguel Rodríguez, Mariano Campero, Gerardo Huesen, Soledad Molinuevo y Federico Agustín Pelli.
- Unión por la Patria: Estela Mary Neder y Paulo Agustín Tita.
- PRO: María Florencia De Sensi, Alejandro Finocchiaro, Cristian Ritondo, Javier Sánchez Wrba, Martín Yeza, Fernando de Andreis, Daiana Fernández Molero, Antonela Giampieri, Álvaro González, Alicia Fregonese, Martín Ardohain y Emmanuel Bianchetti.
- Unión Cívica Radical: Guillermo César Agüero, Gerardo Cipolini, Diógenes Ignacio González, Darío Schneider, Lisandro Nieri y Pamela Fernanda Verasay.
- Provincias Unidas: Jorge Antonio Ávila, Alejandra Torres, Jorge Rizzotti, María Inés Zigarán, Lourdes Micaela Arrieta, Sergio Eduardo Capozzi, José Núñez y Gisela Scaglia.
- Argentina Federal: Yolanda Vega, Daniel Vancsik, Claudio Álvarez y Gerardo Gustavo González.
- Independencia: Elia Marina Fernández, Gladys Medina y Javier Noguera.
- Movimiento de Integración y Desarrollo: Eduardo Falcone y Oscar Zago.
- Producción y Trabajo: Carlos Gustavo Jaime Quiroga y Nancy Viviana Picón Martínez.
- Adelante Buenos Aires: Karina Banfi.
- Por Santa Cruz: José Luis Garrido.
- La Neuquinidad: Karina Maureira.
Mientras estos legisladores vaciaban el recinto, organizaciones universitarias, sindicales, políticas, sociales y de personas con discapacidad se movilizaban frente al Congreso. La diferencia entre ambas escenas fue contundente: en la calle, miles reclamaban por educación pública, soberanía y derechos; dentro del Palacio Legislativo, las ausencias garantizaron la continuidad de un decreto impuesto contra esos mismos intereses. El DNU sobrevivió porque el Gobierno volvió a contar con una oposición complaciente y con dirigentes que prefirieron responder a los acuerdos de sus gobernadores antes que al mandato de sus votantes.
Para el peronismo, lo ocurrido no puede archivarse como una anécdota parlamentaria. Neder, Tita y los tres diputados de Jaldo deberán explicar por qué protegieron una herramienta central del gobierno más antiperonista desde la recuperación democrática. La unidad necesaria para construir una alternativa a Milei no puede convertirse en impunidad para quienes facilitan el saqueo, la pérdida de soberanía y el retroceso de los derechos conquistados por el pueblo argentino.






