sábado, 12 de septiembre de 2026

La cultura popular reunió a 20 universidades latinoamericanas en Merlo
El primer Congreso Latinoamericano de Cultura Popular y Pensamiento Situado contó con más de 180 ponencias, homenajeó a Elsa Pavón y recibió a la Red Nacional de H.I.J.O.S.
La Universidad Nacional del Oeste (UNO) fue sede del primer Congreso Latinoamericano de Cultura Popular y Pensamiento Situado, que reunió en Merlo a representantes de 20 universidades de la región y contó con la presentación de más de 180 ponencias. Las jornadas finalizaron el viernes 4 de septiembre con un acto encabezado por el intendente Gustavo Menéndez y el rector Gustavo Soos. El encuentro tuvo como eje la construcción de la identidad latinoamericana y la defensa de la memoria colectiva frente a los desafíos políticos y culturales del presente.
El Congreso fue organizado por el Instituto de la Cultura Popular y Pensamiento Nacional de la UNO. Durante las jornadas se articularon investigaciones académicas, experiencias territoriales y expresiones de la cultura popular provenientes de distintos países. Los debates partieron de una definición concreta: la cultura no es un territorio neutral, sino un espacio donde también se disputan identidades, proyectos de sociedad y formas de interpretar la historia.
En el cierre, Gustavo Menéndez destacó el crecimiento de la Universidad Nacional del Oeste y su capacidad para vincular la producción académica con la realidad cotidiana del conurbano bonaerense. “Cuando no existía la UNO era impensado tener la posibilidad de generar un congreso internacional con más de 180 ponencias y 20 universidades de toda Latinoamérica”, afirmó. El intendente sostuvo que la presencia de la universidad pública transformó las posibilidades educativas, culturales y sociales del distrito.
Por su parte, Gustavo Soos reivindicó la responsabilidad social de las instituciones universitarias. “La Universidad Pública no puede ser ajena a las problemáticas de su tiempo ni a las necesidades de su territorio”, señaló el rector. También defendió una producción de conocimiento capaz de generar un diálogo entre los saberes académicos y aquellos que nacen de la experiencia histórica de los pueblos.
Uno de los momentos más importantes fue el reconocimiento a Elsa Pavón, cofundadora de Abuelas de Plaza de Mayo. Pavón agradeció la distinción y destacó el esfuerzo realizado por la UNO para construir un espacio académico atravesado por la defensa de los derechos humanos. Su presencia vinculó los debates sobre identidad y memoria con una lucha que lleva casi cinco décadas buscando a los nietos y nietas apropiados durante la última dictadura.
La Red Nacional de H.I.J.O.S. también participó del Congreso con la presentación del libro Lo imposible solo tarda un poco más. La actividad incorporó al encuentro las experiencias de organización, memoria y lucha contra la impunidad construidas por los hijos e hijas de desaparecidos. De esta manera, los derechos humanos no quedaron reducidos a un objeto de estudio, sino que ocuparon un lugar central como práctica política y colectiva.
La primera edición del Congreso consolidó un espacio regional de pensamiento situado, capaz de articular universidad pública, cultura popular, políticas públicas y militancia territorial. Frente a los intentos de deslegitimar la producción científica y borrar la memoria histórica, la reunión desarrollada en Merlo reafirmó la necesidad de construir conocimiento desde las realidades de nuestros pueblos. La identidad latinoamericana apareció así no como una pieza del pasado, sino como una herramienta para intervenir sobre el presente y proyectar un futuro común.






