sábado, 29 de agosto de 2026

Brügge reclamó una sesión especial por la deuda familiar
El diputado propuso que el Congreso debata el 9 de septiembre un programa de refinanciación ante una morosidad que ya alcanza al 12,8 por ciento de los hogares.
El diputado nacional Juan Fernando Brügge convocó a los bloques de la Cámara de Diputados a acordar una sesión especial para el próximo 9 de septiembre con el objetivo de tratar medidas de alivio para las familias endeudadas. El legislador de la Democracia Cristiana propuso refinanciar préstamos personales, saldos de tarjetas y obligaciones vinculadas con gastos esenciales.
La iniciativa responde al fuerte deterioro de la capacidad de pago de los hogares. Según el Informe sobre Bancos correspondiente a junio, la mora familiar alcanzó el 12,8 por ciento, frente al 5,2 por ciento registrado durante el mismo mes de 2025. En apenas un año, el incumplimiento creció más del doble.
La diferencia con el sector empresario expone quiénes están soportando el peso del programa económico. Mientras la irregularidad de los créditos a las familias llegó al 12,8 por ciento, entre las empresas se ubicó en el 3,5 por ciento. El promedio del sector privado fue del 7,6 por ciento.
El problema se profundiza entre quienes recurren a proveedores no financieros porque quedaron fuera del sistema bancario. El Banco Central registró una irregularidad del 16,1 por ciento entre las personas que utilizan esas alternativas. Allí, los préstamos personales y las tarjetas pueden aplicar tasas que transforman una deuda pequeña en una obligación prácticamente imposible de cancelar.
“Cuando una persona deja de pagar no necesariamente es porque no quiera hacerlo, sino porque muchas veces sus ingresos ya no alcanzan para afrontar simultáneamente la comida, los servicios, el alquiler y las cuotas”, sostuvo Brügge. “Es hora de gobernar con humanidad”, reclamó.
El planteo contrasta con la respuesta de Javier Milei, quien negó que su política económica tenga responsabilidad en la morosidad y atribuyó parte de los incumplimientos a personas que compraron televisores para ver el Mundial. El Presidente presentó como una conducta individual irresponsable una crisis que los datos oficiales vinculan con la caída de ingresos y la extensión del crédito destinado al consumo cotidiano.
Brügge aclaró que la propuesta no pretende eliminar las obligaciones ni premiar el incumplimiento. El objetivo es establecer tasas más bajas y plazos compatibles con los ingresos de quienes quieren pagar, pero quedaron atrapados en refinanciaciones sucesivas, intereses elevados y cuotas que superaron su capacidad económica.
Como antecedente, el Gobierno de Córdoba envió a la Legislatura provincial un programa destinado a personas clasificadas en las situaciones 2 y 3 de la Central de Deudores. La iniciativa contempla una Tasa Nominal Anual fija máxima del 35 por ciento y planes de entre 24 y 48 cuotas para unificar y reordenar préstamos personales, tarjetas y otras deudas familiares.
Brügge consideró que esa experiencia demuestra que existen herramientas concretas para intervenir antes de que miles de personas sean expulsadas definitivamente del sistema financiero. “No estamos hablando de borrar las deudas. Estamos hablando de darle una oportunidad a quien quiere pagar”, afirmó.
La convocatoria obliga a los bloques parlamentarios a definir si el Congreso continuará observando el crecimiento de la mora o avanzará con una respuesta nacional. El endeudamiento familiar ya no constituye un problema aislado ni una suma de malas decisiones individuales: es una consecuencia del deterioro salarial, el aumento de las tarifas y el uso del crédito para comprar alimentos y medicamentos.
Mientras el Gobierno nacional niega la crisis y responsabiliza a sus víctimas, la propuesta busca que el Estado intervenga para evitar que millones de familias queden sometidas de manera permanente a tasas abusivas. Gobernar con humanidad significa comenzar por reconocer una realidad que Milei pretende esconder.






