viernes, 28 de agosto de 2026

Milei blinda el ajuste contra el voto popular
Diputados aprobó una reforma del Banco Central que condiciona a futuros gobiernos y abre la puerta a más deuda.
La Cámara de Diputados dio media sanción a la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central impulsada por Javier Milei. El proyecto obtuvo 144 votos afirmativos, 102 negativos y nueve abstenciones, y ahora deberá ser tratado por el Senado. El Gobierno busca convertir su programa económico en un candado que sobreviva incluso a una derrota electoral.
La iniciativa elimina al empleo, el desarrollo económico con equidad social y la estabilidad financiera de los objetivos del Banco Central. Si se convierte en ley, la entidad deberá concentrarse exclusivamente en preservar el valor de la moneda. El proyecto transforma así una decisión política en una obligación legal: la estabilidad deberá imponerse aunque su costo sean salarios más bajos, desempleo y destrucción productiva.
La reforma también prohíbe que el Banco Central asista al Estado nacional, las provincias, la Ciudad y los municipios. Elimina los adelantos transitorios, impide la compra de deuda pública en el mercado primario y restringe herramientas que podrían utilizarse frente a una emergencia o para impulsar el crédito y la reactivación.
Uno de los puntos más cuestionados es el artículo 13, que permite utilizar activos de las reservas como garantía en operaciones del Banco Central. El diputado de Unión por la Patria Itai Hagman advirtió que el Gobierno pretende respaldar nuevo endeudamiento para conseguir los dólares que necesita hasta 2027. “Van a usar el Banco Central para endeudar a la Argentina y llegar sin que les explote el tipo de cambio”, sostuvo.
La oposición solicitó que ese artículo fuera votado por separado, pero La Libertad Avanza impuso la votación por títulos. El apartado que lo contenía fue aprobado por 138 votos contra 110 y siete abstenciones. De esa manera, varios diputados evitaron dejar registrado su respaldo individual al uso de las reservas como garantía.
El proyecto también dificulta la remoción del presidente y los directores del Banco Central, para la que exigirá dos tercios de los votos de ambas cámaras. Agustín Rossi denunció que el verdadero objetivo es mantener a Santiago Bausili y su política monetaria aunque Milei pierda las próximas elecciones. El Gobierno pretende blindar a un funcionario estrechamente vinculado con Luis Caputo y colocar sus decisiones por encima de la voluntad popular.
Hugo Yasky definió la reforma como un mandato del Fondo Monetario Internacional para imponer salarios de miseria y consolidar un modelo de desigualdad. “El Gobierno quiere estabilidad a costa de ingresos miserables y asalariados endeudados para comer”, afirmó. Jorge Taiana advirtió que la iniciativa reduce las herramientas del Estado, limita el crédito productivo y debilita los controles sobre el endeudamiento externo.
La Libertad Avanza consiguió la media sanción con los votos del PRO, la UCR, el MID y distintos bloques provinciales. Unión por la Patria y el Frente de Izquierda rechazaron el proyecto junto con legisladores de otras bancadas opositoras.
Milei no busca independizar al Banco Central de la política. Busca ponerlo al servicio del poder financiero, impedir que futuros gobiernos lo utilicen para promover la producción y el trabajo, y garantizar que el ajuste continúe aunque el pueblo vote otro proyecto de país.






